La reciente suspensión del Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos (OTBN) en la provincia del Chaco generó alarma en sectores productivos y sociales, ya que más de 40 000 familias podrían verse afectadas por esta medida judicial, según advirtieron medios locales. La decisión fue tomada por el Superior Tribunal de Justicia chaqueño, que dejó sin efecto la aplicación de las leyes que renovaban la normativa forestal.
La Federación Económica del Chaco (FECHACO) expresó su “profunda preocupación” por la suspensión, ya que sin un marco normativo claro la actividad forestal y forestoindustrial —una fuente clave de empleo e ingresos en la región— queda paralizada. Esa falta de reglas claras, indicaron, dificulta la planificación y ejecución de inversiones y proyectos que podrían generar trabajo y crecimiento económico.
Desde la entidad señalaron que la actualización del OTBN había sido aprobada en 2024 tras más de 15 años de debate, con participación de distintos sectores y aval de la autoridad nacional competente. Sin embargo, la medida cautelar volvió a generar incertidumbre jurídica y puso en pausa iniciativas productivas vinculadas con la forestoindustria.
Más de 40 000 personas dependen de manera directa o indirecta de las actividades relacionadas con los bosques nativos, un sector que además de impactar en la economía local participa de la tercera actividad exportadora de la provincia. Por esto, FECHACO instó a avanzar rápidamente en acuerdos que permitan dar certeza legal y reglas claras que eviten un impacto económico mayor.
La suspensión se da en un escenario en el que el uso de los bosques nativos es tema sensible en distintas provincias del norte argentino, donde reclamos por protección ambiental se entrecruzan con intereses productivos. Organizaciones ambientalistas y sectores gubernamentales han planteado la necesidad de equilibrar la conservación de los recursos naturales con la generación de empleo y desarrollo sustentable, en medio de debates judiciales y desafíos climáticos y económicos en la región.
En este contexto, autoridades y representantes del sector productivo chaqueño trabajan para buscar soluciones que permitan normalizar la situación legal del bosque nativo y así brindar confianza a quienes dependen de este importante motor económico.







