El Club Atlético Sarmiento de Resistencia oficializó la llegada de Roberto Marioni como nuevo director técnico, en reemplazo de Miguel Urbina, quien fue separado del cargo tras la dura derrota por 5 a 0 frente a San Martín de Formosa. La designación del entrenador santafesino, de 64 años y con pasado en Boca Unidos, llega en un momento delicado para la institución, marcada por malos resultados, tensiones internas y episodios de violencia.
La presentación de Marioni coincidió con una jornada caótica: el lunes 12 de mayo, más de veinte barrabravas irrumpieron en las instalaciones del club en moto, protagonizando una violenta escena que incluyó empujones, amenazas y agresiones físicas. El presidente del club, Mauricio González, recibió un golpe en el rostro en medio del conflicto, mientras intentaba contener una situación agravada por los serios problemas de gestión y la crisis económica que arrastra la institución.
También fue agredido el defensor Rodrigo López Alba, a quien los violentos responsabilizaron por la salida del anterior DT. La tensión escaló rápidamente y fue finalmente el entrenador de la liga local, «Cachete» Cabral, quien intervino para calmar los ánimos y evitar consecuencias mayores.
En lo deportivo, Sarmiento atraviesa una etapa clave: con solo 7 puntos en 9 fechas, el equipo se ubica en el fondo de la tabla, a apenas una unidad de rivales como Boca Unidos —a quien enfrentará en la próxima jornada en Corrientes—, Sol de América y Crucero del Norte.
Marioni llega con la tarea urgente de ordenar al equipo dentro del campo y reconstruir la confianza en una institución sacudida por el desconcierto. Su experiencia y conocimiento del torneo serán claves para intentar revertir una campaña que hasta ahora ha dejado más turbulencias que certezas.







