Desde su domicilio en el barrio porteño de Constitución, donde cumple prisión domiciliaria, la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner volvió a cuestionar públicamente al Poder Judicial. A través de sus redes sociales, reclamó poder recibir visitas sin necesidad de una autorización previa del Tribunal Oral Federal N.º 2, al que acusó de imponerle “un régimen de exclusión totalmente arbitrario”.
Según la resolución del tribunal, la exmandataria solo puede recibir libremente a su núcleo familiar, abogados, médicos y personal de seguridad, mientras que cualquier otra persona debe solicitar permiso con antelación.
“La Justicia tuvo que aclarar que puedo salir al balcón de mi casa. Hoy mis abogados debieron apelar otra decisión que restringe las visitas a un listado cerrado”, expresó Kirchner. En su mensaje, denunció que se le exige autorización judicial para recibir a amistades o personas cercanas que no formen parte de su entorno legal o familiar, lo que consideró una vulneración de sus derechos.
“El resto de mis vínculos sociales deberán esperar la autorización del Tribunal cada vez que quieran visitarme”, señaló, y agregó que se trata de una medida “violatoria de mis más elementales derechos civiles”.
Con tono irónico, cerró su publicación preguntándose si “existe una Constitución y códigos penales especiales redactados solo para mí, que nunca me enseñaron en la facultad”.







