Francisco y María, padres de Jessica Vasconcelo, reiteraron públicamente su pedido de justicia y reclamaron el inmediato inicio del juicio por desobediencia judicial contra Juan Gilberto Núñez Barúa, condenado por el accidente vial que terminó con la vida de su hija.
El reclamo, marcado por el dolor y la esperanza, surge tras confirmarse que Núñez Barúa fue sorprendido conduciendo un vehículo pese a no tener autorización legal para hacerlo, en clara violación a lo dispuesto por la Justicia. El Superior Tribunal de Justicia ya confirmó que la causa por desobediencia no está prescripta, por lo que el proceso judicial debe avanzar.
“Pedimos que se cumpla la ley, que se respete el fallo judicial. Es inadmisible que alguien condenado por quitarle la vida a nuestra hija hoy esté manejando como si nada hubiera pasado”, expresó Francisco Vasconcelo, visiblemente conmovido.
El caso de Jessica generó un profundo impacto social en su momento, y sus padres han mantenido una lucha constante para evitar que su muerte quede impune. Ahora, señalan que lo que está en juego es más que una causa individual: es el compromiso del sistema judicial con el respeto a la ley y la dignidad de las víctimas.
“El mensaje que se envía a la sociedad es muy peligroso si no se actúa con firmeza. No queremos más impunidad, no queremos que ninguna otra familia tenga que atravesar el mismo dolor”, afirmó María, madre de Jessica.
Los Vasconcelo instan a las autoridades judiciales a avanzar sin más demoras con el juicio por desobediencia, en defensa del estado de derecho y de la memoria de su hija.








