Algunas fábricas trasladaron aumentos y otras aún esperan el efecto en sus costos. Hay subas de hasta el 10% en algunos insumos
La escalada del dólar de estas últimas semanas comienza a reflejarse en los precios de distintos productos industriales, generando preocupación en un contexto marcado por la caída del consumo y el avance de las importaciones. Algunas empresas ya aplicaron aumentos debido al encarecimiento de insumos y energía, mientras otras evalúan si trasladarlos para no agravar la baja en las ventas. El efecto se observa en sectores como el papel, la panadería y la higiene, con subas que van del 3 al 10 por ciento.
Desde la industria advirtieron que el costo energético es uno de los principales factores de presión. Empresas electrointensivas enfrentan facturas millonarias, lo que las obliga a revisar precios o asumir pérdidas. Como paliativo, el Gobierno nacional extendió hasta fin de año los descuentos en tarifas eléctricas para ciertos sectores. Sin embargo, la incertidumbre cambiaria y la falta de previsibilidad en los costos continúan siendo una amenaza para la planificación industrial.
Los supermercados ya recibieron notificaciones de aumentos en productos de consumo masivo, aunque anticiparon que los rechazarán mientras no se recupere el nivel de ventas. En paralelo, los pequeños comercios comenzaron a recibir nuevas listas con ajustes en alimentos básicos, productos de limpieza y artículos personales. Molinos harineros y proveedores de grasas también anunciaron incrementos para la industria panadera.
Aunque algunas empresas aseguran no haber sido afectadas aún por el alza del dólar, otras reconocen que el movimiento cambiario genera preocupación y podría impactar en la inflación. También se menciona una baja del costo laboral en dólares como consecuencia indirecta del salto de la divisa. No obstante, las expectativas apuntan a que, si no se estabiliza la situación, será difícil evitar nuevas subas en toda la cadena de valor.







