La tensión en Medio Oriente volvió a intensificarse este domingo luego de que Israel anunciara la muerte del presunto “jefe de Estado Mayor” de Hezbollah durante un ataque aéreo contra un edificio residencial en Beirut. El grupo islamista proiraní calificó la ofensiva como un cruce de una “línea roja”, elevando el riesgo de una nueva escalada.
Según fuentes locales, el bombardeo impactó en los pisos tercero y cuarto de un edificio de nueve plantas, adonde rápidamente acudieron ambulancias y equipos de rescate. El ataque se enmarca en una serie de operaciones israelíes dirigidas a zonas consideradas bastiones de Hezbollah en el sur y el este del Líbano.
Acusaciones cruzadas
El gobierno del primer ministro Benjamin Netanyahu sostiene que Hezbollah ha violado el alto el fuego, rearmándose y reactivando su infraestructura militar cerca de la frontera. Por su parte, las autoridades libanesas denuncian que Israel incumple el acuerdo mediado por Estados Unidos, al mantener ataques sobre su territorio y conservar posiciones en cinco puntos estratégicos del sur del país.
El episodio incrementa la preocupación internacional por una posible ampliación del conflicto en la región, en un escenario que ya se encuentra marcado por meses de tensión y enfrentamientos intermitentes en la frontera entre Israel y Líbano.







