El pasado 15 de octubre, Uruguay se convirtió en el primer país de América Latina en legalizar la eutanasia. En ese contexto, esta semana ingresó a la Cámara de Diputados de la Nación un proyecto de ley que busca regular la eutanasia y la muerte médicamente asistida en Argentina.
La iniciativa fue presentada por el diputado radical Lisandro Nieri y cuenta con el acompañamiento de Pamela Verasay, Karina Banfi, Atilio Benedetti, Fabio Quetglas y Martín Tetaz. El objetivo central es crear un marco legal para que personas con enfermedades graves e incurables o padecimientos crónicos y limitantes puedan solicitar ayuda médica para morir, bajo estrictos controles.
¿Cómo funcionaría la ley?
El proyecto define la eutanasia como un procedimiento realizado por un médico —o bajo su supervisión— una vez verificadas todas las condiciones legales y éticas.
Entre los puntos principales, establece que:
- La solicitud debe ser clara, reiterada y voluntaria.
- La persona puede desistir en cualquier momento, sin trámites adicionales.
- Podrán acceder mayores de 16 años y personas con capacidad restringida, siempre con las salvaguardas correspondientes.
Evaluación y controles
La propuesta incluye la creación de una comisión médica multidisciplinaria, compuesta por profesionales de la salud y un jurista. Esta comisión deberá:
- Analizar la historia clínica.
- Entrevistar al paciente.
- Emitir un dictamen en un plazo máximo de cinco días.
Si la solicitud es rechazada, el paciente podrá pedir una revisión ante el pleno de la comisión. Si es aprobada, la práctica deberá realizarse en un máximo de diez días, ya sea administrada por un profesional o mediante autoadministración supervisada.
Objeción de conciencia y marco legal
El proyecto permite que médicos y personal de salud ejerzan objeción de conciencia, siempre que la informen por escrito y sin impedir el acceso del paciente al procedimiento. Si un establecimiento completo objeta, deberá derivar al paciente a otro centro y cubrir los costos.
Además, se incorporan los artículos 83 bis y 83 ter al Código Penal:
- Se excluye de responsabilidad penal a los médicos que actúen según la ley.
- Se penaliza a quienes obstaculicen injustificadamente el acceso.
- La muerte resultante se considerará legalmente como muerte natural.
Fundamentos del proyecto
Durante la presentación, Nieri afirmó que la propuesta busca garantizar la autonomía y la dignidad en el final de la vida, evitando “sufrimientos innecesarios”. El texto se apoya en normas ya vigentes, como la Ley de Derechos del Paciente y la Ley de Muerte Digna, y toma como referencia las experiencias de Uruguay, España y Canadá.
También se basa en fallos de la justicia argentina —como Bahamondez (1993), Albarracini Nieves (2012) y M.A.D. (2021)—, que reforzaron el derecho a la autodeterminación sanitaria.
Según sus autores, regular la eutanasia no significa promover la muerte, sino humanizar el final de la vida y responder a una demanda social sostenida.








