El Gobierno nacional anunció que presentará el 9 de diciembre el proyecto de reforma laboral, con el objetivo de iniciar su debate en el primer tramo de las sesiones extraordinarias. Ese mismo día, la iniciativa se enviará al Congreso junto a otros proyectos clave, como el Presupuesto, la reforma tributaria, el Código Penal, la ley de glaciares, el perdón fiscal y la responsabilidad financiera.
El capítulo laboral se abordará en distintos tramos y con normas específicas, lo que implica un adelanto en los tiempos previstos: originalmente, el Ejecutivo planeaba presentar un anteproyecto el 15 de diciembre y enviarlo formalmente el 18 de enero, incorporando las correcciones sugeridas por el Consejo de Mayo.
Sin embargo, la medida no cuenta con el apoyo de los gremios. La CGT se distanció de la iniciativa y el jefe de la UOCRA, Gerardo Martínez, afirmó: “Nadie vota a un gobierno para perder derechos”. Tras la penúltima reunión del organismo consultivo, la central obrera aclaró que la presentación será una iniciativa unilateral del Gobierno. Martínez, acompañado por el titular de la UIA, Martín Rappallini, se reunió posteriormente con Santiago Caputo y adelantó: “Hablaremos con los gobernadores y con los diputados, de brazos cruzados no nos vamos a quedar”.
Durante el encuentro, el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, expuso los lineamientos del proyecto, aunque los participantes reconocieron que no hubo acuerdo. Por su parte, el diputado Cristian Ritondo buscó moderar tensiones: “La UIA tiene un proyecto y la CGT tiene otro, y nosotros tenemos que trabajar en el medio”.
Persisten dudas sobre el alcance final de la iniciativa. Gobernadores, empresarios y parte del Gabinete desconocen detalles más allá de los títulos generales, que incluyen ultractividad, relaciones de convenio, cargas fiscales, aportes sindicales, financiación, derechos colectivos e individuales, trabajadores autónomos, democracia sindical y derogaciones varias.
La senadora Carolina Losada cuestionó las filtraciones: “A todos nos molestó que se filtren cosas, porque se dice que hay un consenso y es falso”. En paralelo, el sindicalismo reforzó sus críticas. El titular de Comercio, Armando Cavalieri, señaló: “Hay una reforma laboral en puerta. No está definida. La obra social la vamos a defender… Tenemos que dar una batalla ideológica”.
Algunos empresarios temen que los cambios sean más cosméticos que profundos, mientras que desde la CGT sostienen que la reforma falta rosca y diálogo. La reunión en el Salón de los Escudos contó con la participación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni; Sturzenegger; Losada y Ritondo; el gobernador mendocino Alfredo Cornejo; y representantes de la UIA y la UOCRA.
El Gobierno aún no definió el nivel de confrontación que está dispuesto a sostener con los gremios mientras se acerca la presentación del proyecto.







