Tras más de 30 años de negociaciones, el presidente Javier Milei celebró la firma del acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea y vaticinó un impacto positivo para la Argentina y la región. Desde el entorno presidencial calificaron el entendimiento como un “triunfo del libre mercado”, al considerar que favorecerá la creación de empleo, el aumento de exportaciones y el ingreso de inversiones.
“Siempre que se habla de una mayor comercialización es mejor. Eso significa más trabajo para los argentinos. Hace falta entender que el libre comercio detiene guerras”, señalaron desde el Gobierno nacional al destacar el alcance estratégico del acuerdo.
Desde la administración libertaria remarcaron que, una vez ratificado por los parlamentos de ambos bloques, los productores argentinos podrán acceder de manera preferencial a un mercado de 450 millones de personas, lo que calificaron como un hecho histórico para el país y el Mercosur.
El entendimiento se alcanzó luego de una previa marcada por la incertidumbre. En la antesala de la Cumbre del Mercosur del 20 de diciembre en Foz do Iguaçu, desde el Gobierno argentino se mostraban escépticos por la resistencia de países como Francia e Italia. Sin embargo, con las voluntades finalmente alineadas, fuentes oficiales aseguraron que la Argentina tuvo un rol activo en las negociaciones, junto a Brasil, Uruguay y Paraguay, para alcanzar el consenso final.
Este viernes por la mañana, el canciller Pablo Quirno fue el primero en pronunciarse públicamente y anunció a través de la red social X:
“Luego de más de 30 años de negociaciones, firmaremos el 17 de enero en Paraguay un acuerdo histórico y el más ambicioso entre ambos bloques”. El mensaje fue rápidamente replicado por Milei, quien escribió: “Siguen las buenas noticias”.
Según detallaron desde la Casa Rosada, el acuerdo dará lugar a un mercado integrado de más de 700 millones de personas, que concentrará cerca del 35% del comercio global y más del 30% del PBI mundial. En materia comercial, el tratado incluye cuotas para exportaciones de carne, maíz y etanol, regula el acceso recíproco a servicios y compras públicas, y prevé la eliminación de gran parte de los aranceles entre ambos bloques.
Desde el oficialismo consideran que la reducción de aranceles permitirá que los productos argentinos compitan en igualdad de condiciones y amplíen su inserción internacional. “Es un mercado enorme que se abre. Los dólares van a ingresar por exportaciones o por inversión extranjera privada en sectores estratégicos”, afirmó una fuente gubernamental.
La firma del acuerdo también fue celebrada por la jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, quien expresó: “La Argentina no para de lograr éxitos concretos para su gente. Después de 25 años, se aprobó el acuerdo Mercosur–Unión Europea. Más trabajo, más producción y más oportunidades de desarrollo e inversión”.







