El Gobierno nacional volvió a defender este miércoles la reducción de la edad de imputabilidad penal, planteando que la normativa vigente debería fijarse incluso en 12 años como piso de responsabilidad penal para menores, en el marco de la discusión por la reformulación del Régimen Penal Juvenil que se iniciará en el Congreso en las próximas semanas.
La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, sostuvo que la baja en la edad de imputabilidad es una “clave” para abordar la problemática de delitos cometidos por menores y señaló que, aunque la iniciativa oficial propone establecerla desde los 13 años, considera que el debate podría ir incluso más allá y ubicarse en torno a los 12 años.
“La Argentina está rezagada en esta discusión y definición. Salvo Brasil, que tiene un régimen similar al nuestro, muchos países establecen la imputabilidad entre los 12 y los 14 años”, explicó Monteoliva en declaraciones radiales, al tiempo que destacó la incorporación del tema en el temario de las sesiones extraordinarias del Congreso para su debate.
La funcionaria argumentó que la ley actual, que data de 1980, no se adecúa a la realidad actual, marcada por cambios en las modalidades delictivas y el reclutamiento de menores por estructuras criminales. “Tenemos una normativa de hace más de cuatro décadas, mientras que las organizaciones criminales han cambiado, y eso exige actualizar el marco legal”, afirmó.
En la misma línea, el ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, ya había defendido públicamente la reforma, calificando al régimen vigente como “injusto” tanto para las víctimas como para los propios menores, que muchas veces regresan a la calle tras cometer delitos graves.
La inclusión del debate en el temario de extraordinarias se da en un contexto de creciente atención social y mediática sobre delitos cometidos por adolescentes, lo que ha reavivado la discusión entre distintos sectores políticos y sociales. El proyecto oficialista propone inicialmente una imputabilidad a partir de los 13 años, pero la ministra de Seguridad aseguró que la discusión real “se mueve” entre los 12 y los 13 años, abriendo la posibilidad de un debate más profundo en el Parlamento.
El tratamiento parlamentario del proyecto comenzará en las sesiones extraordinarias, con miras a lograr avances en una reforma que promete ser uno de los temas más debatidos en el inicio del año legislativo.







