Las autoridades nacionales han firmado un decreto de emergencia ante el avance de los incendios forestales que desde comienzos de año afectan vastas zonas de la región patagónica. La medida entra en vigencia inmediatamente y tendrá una duración de un año para intensificar las acciones de combate, prevención y restauración de áreas afectadas.
Mediante el Decreto de Necesidad y Urgencia 73/2026, el Ejecutivo declaró la Emergencia Ígnea en las provincias de Chubut, Río Negro, Neuquén y La Pampa, regiones gravemente impactadas por incendios que, según informes oficiales, ya han consumido decenas de miles de hectáreas de bosque nativo.
La norma designa a la Agencia Federal de Emergencias como el organismo encargado de coordinar las acciones de presupresión, combate de focos de fuego, asistencia a la población afectada y apoyo logístico a los gobiernos provinciales y municipios. Además, el decreto declara zona de desastre a los territorios implicados conforme a la legislación de gestión integral de riesgos.
Respuesta oficial y recursos
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, confirmó a través de redes sociales la firma del decreto y detalló que se están asignando recursos adicionales para fortalecer la respuesta ante los incendios, incluyendo transferencia de fondos destinados a asociaciones de bomberos voluntarios y equipamiento especializado.
Las medidas fueron tomadas tras reclamos de los gobernadores de la Patagonia, quienes advirtieron que la magnitud de los siniestros requería herramientas excepcionales para agilizar la llegada de apoyo federal y recursos financieros.
Impacto de los incendios
Los incendios han tenido repercusiones ambientales y sociales significativas: grandes extensiones de bosque nativo se han visto afectadas, y brigadistas de diversas provincias trabajan intensamente para contener las llamas y evitar que lleguen a zonas pobladas.
Aunque las condiciones climáticas extremas —como sequías prolongadas, altas temperaturas y vientos intensos— han dificultado las tareas de combate, las autoridades aseguran que la declaración de emergencia permitirá agilizar la coordinación interjurisdiccional y el uso de recursos extraordinarios para hacer frente a la crisis.







