El oficialismo nacional intensificó este martes una reunión estratégica en la Casa Rosada con miras al inminente tratamiento de la reforma laboral en la Cámara de Senadores, prevista para las próximas semanas.
El encuentro, que contó con la participación de referentes de La Libertad Avanza y otros sectores aliados, tuvo como objetivo definir la estrategia política y parlamentaria frente a las resistencias planteadas por distintos gobernadores y legisladores, y consolidar apoyos antes de que el proyecto llegue al recinto.
Claves de la negociación
La reforma, que forma parte de la agenda prioritaria del Gobierno y que se encuentra entre los temas centrales de las sesiones extraordinarias del Congreso, generó tensiones internas debido a objeciones sobre su impacto fiscal y cambios en aspectos laborales y tributarios.
En la Casa Rosada buscan llegar al debate con un acuerdo lo más amplio posible entre los bloques aliados para facilitar la aprobación en el Senado, donde el oficialismo planea llevar la iniciativa en torno al 11 de febrero.
Tensiones y prioridades
El proyecto, impulsado por el Gobierno nacional, busca actualizar la normativa laboral vigente —con foco en fomentar el empleo formal y reducir la judicialización de conflictos—, aunque sigue generando diferencias con sectores políticos y sociales que expresan reparos sobre algunos de sus artículos.
El oficialismo deberá equilibrar estas tensiones y cerrar filas con sus aliados parlamentarios para asegurar quórum y los votos necesarios, en medio de un clima político en el que la reforma laboral se convirtió en uno de los principales desafíos legislativos del año.







