Un procedimiento conjunto entre fuerzas policiales y la Justicia Rural y Ambiental derivó en la notificación judicial de dos personas, tras detectarse animales con signos de violencia en un domicilio del pasaje Pala Pala. El operativo, que se inició pasadas las 19:30, puso bajo la lupa las condiciones de habitabilidad y salud de tres canes de distintas razas.
La intervención del Departamento de Seguridad Rural Metropolitana y el Departamento Canes se activó a partir de una denuncia presentada por una colaboradora de una fundación protectora. La denunciante aportó registros fotográficos que evidenciaban lesiones en un perro de raza Pitbull, lo que motivó la apertura de una causa por presunto maltrato animal ante la fiscalía especializada.
El hallazgo en el inmueble
Con la autorización de los propietarios, los efectivos y un médico veterinario policial inspeccionaron la finca. Según el acta de procedimiento, se constató la presencia de:
Un Pitbull: con lesiones cutáneas visibles compatibles con agresiones.
Un Sharpei: también con heridas detectadas al momento del examen clínico.
Un Dachshund: el cual se encontraba en buen estado general de salud.
La inspección documental reveló otra irregularidad: solo uno de los tres animales poseía la documentación sanitaria exigida por las normativas vigentes, confirmando un incumplimiento en los controles de zoonosis obligatorios.
Situación legal de los involucrados
Por orden de la Fiscalía Rural y Ambiental, el propietario del inmueble fue notificado de las actuaciones judiciales en su contra. La justicia le impuso la obligatoriedad de someter a los canes a controles veterinarios periódicos para monitorear su evolución y garantizar su integridad física.
Asimismo, una mujer vinculada al domicilio fue examinada por el médico policial y posteriormente notificada de su libertad supeditada, quedando sujeta a los requerimientos de la magistratura interviniente mientras avanza la instrucción de la causa.







