Este lunes, la doctora Jessica Ayala asumió un cargo muy especial y esperado en la provincia: se convirtió en la primera Defensora de las Víctimas de Delitos del Chaco. Se trata de una figura nueva en la justicia que tiene una misión muy clara: acompañar, asesorar y defender a las personas que han sido víctimas de un hecho de inseguridad o violencia. El acto contó con el apoyo de los diputados de la provincia, quienes explicaron que este paso busca que la justicia sea más justa para todos.
Hasta ahora, la justicia siempre garantizó un abogado gratis para quienes eran acusados de un delito, pero las víctimas muchas veces se sentían solas o tenían que pagar un abogado particular para poder participar del juicio. Con la llegada de esta nueva oficina, eso cambia por completo. Ahora, la provincia asegura que cualquier persona que sufra un delito podrá tener asistencia legal gratuita desde el primer momento, además de apoyo psicológico y social para ella y su familia.
Durante la ceremonia, los representantes del Poder Legislativo destacaron que este avance permitirá que la víctima deje de ser solo «un número de expediente» y sea tratada como una persona con derechos. Por su parte, Jessica Ayala —quien tiene experiencia trabajando en temas de género y sectores humildes— aseguró que su gestión será «de puertas abiertas» y que su principal objetivo es «humanizar la justicia». Esto significa que buscará que los trámites sean más sencillos y que las personas reciban una respuesta rápida y humana ante el dolor de haber vivido un delito.
La nueva oficina de la Defensoría empezará a trabajar de inmediato en Resistencia, pero el plan es que muy pronto se abran delegaciones en el interior de la provincia. De esta manera, no importa si el vecino vive en una gran ciudad o en un pueblo alejado, siempre tendrá un abogado del Estado a su lado para defenderlo y acompañarlo en el camino judicial. Es, en definitiva, un paso adelante para que nadie se sienta desprotegido frente a la ley.







