El Senado de la Nación retomó este miércoles el tratamiento de un proyecto clave impulsado por el Gobierno nacional que busca modificar el régimen de tenencia de armas de fuego y prorrogar el programa de entrega voluntaria, en una discusión que vuelve a generar fuertes posturas a favor y en contra.
La iniciativa, que ya cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados, será analizada en un plenario de comisiones con el objetivo de avanzar hacia su aprobación en las próximas semanas.
Regularización y prórroga del desarme
El proyecto propone establecer un sistema más ágil para la regularización de la tenencia de armas, permitiendo que quienes posean armamento sin autorización puedan declararlo mediante un procedimiento simplificado, incluso de forma virtual.
Además, contempla la extensión del Programa Nacional de Entrega Voluntaria de Armas de Fuego hasta el 31 de diciembre de 2027. Este plan permite a los ciudadanos entregar armas de manera anónima, sin consecuencias legales, a cambio de un incentivo económico y con el objetivo de que sean destruidas.
Otro de los puntos centrales es la habilitación de un plazo extraordinario para que quienes tengan armas no registradas puedan regularizar su situación ante la Agencia Nacional de Materiales Controlados (ANMaC).
Debate político y urgencia oficialista
El oficialismo busca acelerar el tratamiento legislativo y obtener dictamen en comisión para llevar el proyecto al recinto en el corto plazo. La intención es convertirlo en ley en las próximas semanas, en línea con otras reformas impulsadas por el Ejecutivo.
La discusión se da en un contexto político sensible, donde el tema de la seguridad y el control de armas genera amplio debate público y legislativo.
Apoyos y cuestionamientos
Desde el Gobierno sostienen que la iniciativa apunta a “ordenar” la situación de las armas en circulación, ofreciendo dos alternativas claras: regularizar la tenencia o entregarlas voluntariamente para su destrucción.
Sin embargo, sectores críticos advierten que el proyecto podría implicar una flexibilización de los controles y una “normalización” de situaciones irregulares, al facilitar la legalización de armas no registradas.
También se plantean dudas sobre el impacto real de la medida en la reducción de la violencia, ya que combina políticas de desarme con mecanismos de regularización.
Un tema en el centro de la agenda
El debate sobre la tenencia de armas vuelve así al centro de la agenda parlamentaria, en un escenario donde el Gobierno busca avanzar con cambios estructurales en materia de seguridad.
Mientras el oficialismo apuesta a una rápida aprobación, el proyecto promete generar una discusión profunda en el Congreso sobre el equilibrio entre control, regularización y desarme en la Argentina.







