La medida rige desde el 29 de mayo en un tramo estratégico del río y prohíbe toda modalidad de pesca. Los operativos son realizados de manera conjunta por organismos provinciales y fuerzas de seguridad para garantizar la conservación de una de las especies más emblemáticas del litoral.
La Subsecretaría de Ambiente del Ministerio de la Producción del Chaco intensificó los operativos de control y fiscalización sobre el Río Paraná para garantizar el cumplimiento de la Disposición N.° 023/2026, que establece una veda extraordinaria y transitoria de pesca en una zona clave para la reproducción del surubí.
La medida entró en vigencia el pasado 29 de mayo tras detectarse la presencia de un importante cardumen de esta especie en el tramo comprendido entre la confluencia de los ríos Paraná y Paraguay y la zona conocida como “Los Cables”. El objetivo es resguardar el proceso reproductivo y contribuir a la conservación de uno de los peces más representativos de los ecosistemas acuáticos de la región.
Mientras dure la veda, queda prohibida toda actividad pesquera dentro del área alcanzada por la disposición, incluyendo la pesca comercial, deportiva y de subsistencia.
Los operativos son llevados adelante por la Brigada Operativa Ambiental (BOA) en conjunto con la Policía Fluvial del Chaco, organismos de Recursos Naturales de la provincia de Corrientes y la Prefectura Naval Argentina. Las tareas incluyen patrullajes permanentes, monitoreo de embarcaciones y controles en distintos puntos estratégicos del río para prevenir infracciones.
Desde la Subsecretaría de Ambiente destacaron que la protección de los recursos pesqueros constituye una prioridad para garantizar el equilibrio de los ecosistemas y la sostenibilidad de las actividades vinculadas al río.
Asimismo, remarcaron que la aparición de un cardumen de estas características representa una oportunidad fundamental para fortalecer las acciones de conservación y asegurar la continuidad de los ciclos naturales de reproducción de la especie.
Las autoridades también solicitaron la colaboración de pescadores, habitantes ribereños y visitantes para respetar las restricciones vigentes y acompañar las medidas de protección implementadas en la zona.
“El cumplimiento de la normativa es esencial para preservar la biodiversidad y garantizar la sostenibilidad de los ecosistemas acuáticos del Paraná”, señalaron desde el organismo provincial.
La veda extraordinaria forma parte de una estrategia de manejo responsable de los recursos naturales que busca proteger las poblaciones de surubí y contribuir a la conservación del patrimonio ambiental de la región para las futuras generaciones.








