La dirigencia decidió no renovar el vínculo del técnico tras la eliminación en la Copa Libertadores. El club ya trabaja en la búsqueda de un reemplazante para encarar el segundo semestre de la temporada.
Boca Juniors atraviesa horas de redefinición. Claudio Úbeda dejó de ser oficialmente el entrenador del primer equipo luego de una reunión mantenida con integrantes del Consejo de Fútbol, que le comunicaron la decisión de no extender su vínculo con la institución.
La salida del «Sifón» se produce después de una serie de resultados adversos que tuvieron como punto de quiebre la temprana eliminación del equipo en la fase de grupos de la Copa Libertadores 2026, un golpe deportivo que aceleró una determinación que ya venía siendo evaluada por la dirigencia.
Úbeda había asumido el mando del plantel profesional tras el fallecimiento de Miguel Ángel Russo y logró mantenerse en el cargo durante varios meses. Sin embargo, la irregularidad futbolística del equipo y la falta de resultados en los torneos más importantes terminaron condicionando su continuidad.
Según trascendió, la decisión fue comunicada por Marcelo Delgado, integrante del Consejo de Fútbol y uno de los hombres de confianza de la conducción encabezada por Juan Román Riquelme. Con contrato vigente hasta mitad de año, el entrenador no continuará al frente del plantel y Boca deberá iniciar una nueva etapa con otro cuerpo técnico.
La eliminación continental había dejado al entrenador en una posición muy delicada. Días antes de la confirmación oficial, distintos indicios ya anticipaban que el club no tenía previsto ofrecerle una renovación, escenario que terminó concretándose este lunes.
Mientras tanto, el plantel permanecerá licenciado hasta el inicio de la pretemporada y la dirigencia comenzó a acelerar la búsqueda de un nuevo entrenador con vistas a la segunda parte del año, en la que el equipo afrontará competencias locales e internacionales.
Por el momento, desde Boca no se difundieron oficialmente los nombres de los posibles candidatos para suceder a Úbeda, aunque se espera que en los próximos días se intensifiquen las negociaciones para definir al nuevo conductor del proyecto futbolístico.
La salida de Úbeda marca el cierre de un ciclo que comenzó en un contexto complejo y que concluye antes de lo previsto, dejando al club frente a un nuevo desafío: reconstruir un equipo golpeado y recuperar el protagonismo que exige su historia.








