La incorporación del dirigente del PRO marca una nueva etapa en el oficialismo, con mayor peso de los acuerdos políticos, una reorganización del armado electoral y un foco puesto en la gestión, la seguridad y las reformas legislativas.
La llegada de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete abrió una nueva etapa dentro del Gobierno nacional y puso en marcha un reordenamiento de la estrategia política con vistas a las elecciones presidenciales de 2027. En la Casa Rosada consideran que el nuevo esquema priorizará una construcción más pragmática, basada en acuerdos con gobernadores y aliados, sin abandonar los principales ejes de gestión de la administración de Javier Milei.
El desembarco de Santilli representa un cambio en el funcionamiento político del oficialismo, que busca consolidar una estructura con mayor capacidad de negociación y fortalecer su presencia territorial para afrontar el próximo calendario electoral. Según trascendió, el Gobierno pretende centrar su discurso en los resultados económicos, la seguridad, las reformas impulsadas en el Congreso y la articulación con las provincias.
Nuevo esquema de conducción política
Dentro del rediseño interno también quedó definida una distribución más clara de responsabilidades. La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, concentrará la conducción de los armados políticos nacionales y provinciales junto a Eduardo «Lule» Menem y Martín Menem, mientras que el asesor presidencial Santiago Caputo continuará participando en la estrategia general, aunque con menor intervención en la definición de candidaturas y estructuras territoriales.
En el Ejecutivo sostienen que este esquema busca evitar las tensiones internas que en los últimos meses dificultaron la coordinación política y la planificación electoral.
Acuerdos y gobernabilidad
La designación de Santilli también es interpretada como una señal hacia los sectores aliados y los gobernadores, actores considerados clave para sostener la agenda legislativa del oficialismo.
Durante el acto de asunción estuvieron presentes referentes del PRO y funcionarios nacionales, una imagen que en el Gobierno fue leída como un mensaje de mayor apertura política y de búsqueda de consensos para avanzar con las reformas pendientes.
En la Casa Rosada reconocen que el fortalecimiento del diálogo con las provincias será uno de los pilares de la nueva etapa, en un contexto en el que el oficialismo necesita ampliar respaldos para impulsar iniciativas en el Congreso.
Nueva etapa legislativa
En paralelo al cambio de gabinete, el presidente Javier Milei encabezó una reunión con diputados y senadores de La Libertad Avanza para coordinar la agenda parlamentaria y relanzar la actividad legislativa tras las modificaciones en el equipo de gobierno. Del encuentro también participaron Santilli, Karina Milei y otros dirigentes del oficialismo.
El objetivo del Ejecutivo es recuperar la iniciativa política, fortalecer la coordinación con el bloque legislativo y avanzar en proyectos considerados prioritarios para la segunda mitad del mandato.
Con este reordenamiento, el Gobierno apuesta a combinar la continuidad de su programa económico con una estrategia política más amplia, orientada a consolidar alianzas y fortalecer la gobernabilidad de cara al desafío electoral de 2027.







