La Administración Provincial del Agua (APA) informó que durante los próximos días se registrará un incremento en el nivel del río Paraná como consecuencia de las intensas precipitaciones ocurridas en la cuenca media y baja del río Iguazú. Si bien el organismo aclaró que la situación no representa una emergencia, recomendó a la población extremar las precauciones, especialmente en las zonas costeras.
Según explicó la APA, el aumento del caudal responde a las abundantes lluvias registradas en los últimos días en la región, sumadas al incremento de las erogaciones de las represas hidroeléctricas de Itaipú y Yacyretá. Ambas centrales regulan el volumen de agua almacenado y, ante el crecimiento de los aportes hídricos, incrementan el caudal liberado aguas abajo.
El organismo provincial señaló que el río Paraná se encontraba en niveles relativamente bajos antes de este episodio, por lo que, hasta el momento, no se prevén inconvenientes de magnitud. No obstante, insistió en la importancia de seguir de cerca la evolución de los niveles del río.
En ese marco, la APA recomendó adoptar medidas preventivas a quienes realizan actividades recreativas, comerciales o de pesca sobre las costas del Paraná, así como también a las personas que acampan en sectores ribereños y a las familias asentadas en zonas bajas que podrían verse afectadas por el ascenso del agua.
La crecida no está relacionada con el fenómeno El Niño
El organismo aclaró además que este comportamiento del río no guarda relación con el fenómeno climático El Niño, sino que responde a la influencia del Sistema de Monzón de América del Sur (SAM), responsable de las importantes lluvias registradas en la cuenca del río Iguazú.
Debido a la limitada capacidad de amortiguación de las represas ubicadas aguas arriba de las Cataratas del Iguazú, los excedentes de agua son derivados hacia el río Paraná, generando un aumento progresivo de sus niveles.
De acuerdo con el informe hidrológico correspondiente al 1 de julio, el río Iguazú presenta un marcado ascenso y se encuentra en nivel de aguas altas. En la estación de Andresito registró una altura de 3,96 metros, mientras que en Puerto Iguazú alcanzó los 16 metros.
En tanto, el río Paraná, en el tramo argentino-paraguayo, también evidencia un ascenso dentro del rango de aguas medias. Las mediciones indican alturas de 10,12 metros en Posadas, 3,12 metros en Corrientes y 3,20 metros en Barranqueras.
Por su parte, el río Paraguay mantiene un ascenso moderado dentro del nivel de aguas medias. Los registros más recientes indican 3,20 metros en Pilcomayo, 4,50 metros en Formosa y 3,58 metros en Isla del Cerrito.
Desde la APA aseguraron que continuarán monitoreando de manera permanente la evolución de los niveles de los principales cursos de agua de la región y emitirán nuevos informes en caso de que se produzcan variaciones significativas que requieran nuevas recomendaciones para la población.







