El Gobierno nacional comenzó a avanzar en una estrategia para garantizar que los trabajadores de las categorías salariales más bajas perciban ingresos de al menos $1.000.000, antes de avanzar con la discusión formal del nuevo Salario Mínimo, Vital y Móvil.
La iniciativa es impulsada por la Secretaría de Trabajo y fue transmitida a representantes sindicales y empresarios en conversaciones reservadas. Según fuentes oficiales citadas por medios nacionales, la intención es que los sindicatos y las cámaras empresarias negocien los mecanismos para alcanzar ese piso y que posteriormente el Gobierno homologue los acuerdos.
La propuesta aparece en un contexto en el que el salario mínimo vigente se encuentra muy por debajo de ese objetivo. Para agosto de 2026, el Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) está fijado en $376.600 para los trabajadores mensualizados a jornada completa.
Cómo funcionaría el nuevo esquema
El mecanismo que analiza el Gobierno apunta a que las categorías con remuneraciones más bajas dentro de determinados convenios colectivos puedan alcanzar el piso buscado mediante sumas fijas o bonos no remunerativos, sin modificar necesariamente el porcentaje de aumento salarial acordado en las paritarias.
La propuesta, según trascendió, contempla mantener como referencia el límite del 2% mensual para los incrementos porcentuales que se homologan en las negociaciones colectivas.
De esta manera, los trabajadores que se encuentren por debajo del ingreso objetivo podrían recibir un complemento que permita llevar su remuneración hasta el piso establecido.
La iniciativa está pensada especialmente para actividades cuyos salarios iniciales se encuentran entre los más bajos. Entre los sectores mencionados aparecen Maestranza, Uocra y Sanidad.
Un piso superior a $1 millón en la propuesta
Mientras que inicialmente el Gobierno comunicó la intención de garantizar ingresos de al menos $1.000.000, otras versiones de la propuesta ubican el monto de referencia en $1.070.000 brutos, que se traducirían en un ingreso de bolsillo cercano a los $860.000, según el esquema planteado en las negociaciones.
El objetivo oficial sería utilizar este mecanismo como una herramienta para mejorar los ingresos de los trabajadores que se encuentran en los escalones inferiores de las escalas salariales sin abandonar el esquema de negociación vigente.
La diferencia con el salario mínimo
La propuesta no implica, al menos por el momento, que el Salario Mínimo, Vital y Móvil pase directamente a $1 millón.
El SMVM es una referencia legal nacional que establece el ingreso mínimo que debe percibir un trabajador registrado por una jornada laboral completa. Su actualización se discute en el ámbito del Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil.
El valor vigente para agosto quedó establecido en $376.600 luego de que Gobierno, empresarios y sindicatos no alcanzaran un acuerdo en la instancia anterior. El Ejecutivo había fijado entonces un cronograma de incrementos que culminó con el monto actual.
Por eso, la estrategia que ahora analiza el Gobierno apunta a actuar primero sobre los salarios de convenio más bajos mediante negociaciones entre sindicatos y empresas.
El debate que viene
La discusión sobre el salario mínimo se dará en paralelo con las negociaciones colectivas y en un escenario en el que el Gobierno busca mantener bajo control los aumentos nominales.
Desde la Secretaría de Trabajo sostienen que serán los sindicatos y las cámaras empresarias quienes deberán negociar los mecanismos concretos para elevar los ingresos de los trabajadores alcanzados. El Estado tendría luego la función de homologar esos acuerdos.
La propuesta también podría tener efectos sobre las escalas salariales de otros trabajadores, ya que un incremento significativo en las categorías iniciales puede generar presión para recomponer los niveles superiores de cada convenio.
El desafío de recomponer los ingresos
La iniciativa oficial busca dar una respuesta a uno de los principales problemas que enfrenta el mercado laboral: la distancia entre los salarios más bajos y el costo de vida.
El debate salarial se desarrollará así entre dos objetivos que el Gobierno intenta compatibilizar: mejorar los ingresos de los trabajadores con menores remuneraciones y, al mismo tiempo, sostener el esquema de moderación de los aumentos salariales que viene aplicando.
La discusión sobre el salario mínimo será, por lo tanto, una de las próximas instancias para definir cómo evolucionarán los ingresos laborales en los últimos meses de 2026.







