El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a referirse a la disputa por la soberanía de las Islas Malvinas y advirtió que un eventual conflicto entre la Argentina y el Reino Unido sería un “desastre potencial”. Además, afirmó que podría intervenir para intentar resolver la controversia si alguno de los dos países solicitara su ayuda.
Las declaraciones fueron realizadas durante su gira por Dublín, donde el mandatario estadounidense respondió preguntas de periodistas sobre la situación en el Atlántico Sur.
“Estoy seguro de que me llamarán para intervenir en ese desastre potencial, pero si lo hacen, probablemente podré solucionarlo”, afirmó Trump al referirse a la posibilidad de una escalada entre ambos países.
El presidente estadounidense sostuvo que la Argentina y el Reino Unido son actualmente dos países “enfadados” por la cuestión de las Islas. En ese sentido, recordó sus anteriores declaraciones sobre el conflicto de soberanía y volvió a cuestionar la posición británica sobre el archipiélago.
Trump cuestionó la posición británica sobre las Islas
Durante sus declaraciones, Trump recordó que, cuando era niño, los británicos “entraron y se apoderaron de ellas”, en referencia a las Islas Malvinas. Sin embargo, puso en duda que el Reino Unido estuviera dispuesto a emprender actualmente una operación militar similar.
El mandatario estadounidense hizo referencia, además, a las dificultades que enfrenta el Gobierno británico en otros frentes, entre ellos la inmigración y la energía.
“Tienen un pequeño problema con la inmigración, con la energía y otros problemas que resolver, así que no sé si van a estar dispuestos a viajar tan lejos”, sostuvo Trump, en alusión a la distancia entre el Reino Unido y las islas y a un eventual despliegue militar.
Las nuevas declaraciones se producen después de que, a fines de agosto, Trump hubiera planteado la posibilidad de modificar la posición estadounidense respecto de la soberanía británica sobre las Malvinas.
El Gobierno de Milei reforzó el reclamo por Malvinas
Las palabras de Trump se conocieron pocos días después de que el presidente Javier Milei anunciara una serie de medidas destinadas a reforzar el reclamo argentino por la soberanía de las Islas Malvinas.
El anuncio se produjo en el marco de los avances del proyecto petrolero offshore Sea Lion, que contempla actividades de exploración y explotación de hidrocarburos en aguas próximas al archipiélago.
Ante este escenario, Milei anunció el envío al Congreso de una reforma legislativa para endurecer las sanciones contra empresas nacionales y extranjeras que participen en actividades hidrocarburíferas en las Islas. También instruyó a la Cancillería para avanzar con nuevas denuncias vinculadas con esas operaciones.
“Si hoy no actuamos con firmeza y celeridad, en pocos meses tendrán la capacidad material de apropiarse de las reservas de petróleo que yacen bajo nuestro mar”, había advertido el mandatario argentino.
Sanciones y denuncias contra empresas vinculadas a la explotación petrolera
A partir de las medidas anunciadas por el Gobierno, la Argentina inició procesos sancionatorios contra 60 personas y empresas vinculadas, según la administración de Milei, con actividades hidrocarburíferas en las Islas Malvinas.
Además, el Ejecutivo impulsó una denuncia penal contra las empresas Navitas y Rockhopper, entre otras, por operar con licencias que el Gobierno argentino considera ilegítimas.
El desarrollo de proyectos petroleros en la zona volvió así a colocar la cuestión de las Malvinas en el centro de la agenda bilateral entre la Argentina y el Reino Unido, mientras el Gobierno de Milei busca profundizar las acciones diplomáticas y legales para sostener el reclamo argentino de soberanía.
En ese contexto, las declaraciones de Trump agregaron un nuevo elemento al escenario internacional. El presidente estadounidense volvió a plantear la posibilidad de intervenir como mediador si Buenos Aires o Londres recurrieran a Washington, aunque no detalló bajo qué condiciones ni mediante qué mecanismo podría hacerlo.







