El Senado retomará el debate de la reforma impulsada por el Gobierno. El principal desacuerdo está en las PASO: la Casa Rosada quiere eliminarlas y algunos aliados buscan mantenerlas, pero con voto voluntario.
La discusión por la Reforma Política vuelve al Senado con un punto central de negociación: qué pasará con las PASO.
El Gobierno quiere eliminarlas. Sus aliados buscan mantenerlas, aunque de manera optativa.
En ese escenario, el senador libertario Agustín Coto, titular de la Comisión de Asuntos Constitucionales, convocó al cuerpo para retomar el tratamiento del proyecto oficial y amplió el temario.
La decisión permitió incorporar dos iniciativas que pueden resultar claves para acercar posiciones: Ficha Limpia, del PRO, y PASO optativas, de la senadora chubutense Edith Terenzi.
El proyecto de Terenzi propone que las primarias sigan formando parte del calendario electoral, pero que el voto sea voluntario.
La legisladora sostiene que las PASO permiten que los ciudadanos tengan participación en la elección de candidatos y que no todo quede en manos de las estructuras partidarias.
El PRO, por su parte, impulsa su propia iniciativa de Ficha Limpia, que busca impedir que personas con condenas confirmadas por determinados delitos contra la administración pública puedan acceder a cargos o integrar determinadas estructuras partidarias.
Ambos proyectos fueron incorporados al debate mientras el oficialismo intenta reunir los votos necesarios para aprobar su reforma.
La propuesta de Milei
La Reforma Política impulsada por el Gobierno propone eliminar las PASO, modificar el financiamiento de los partidos, introducir cambios en la Boleta Única de Papel y establecer nuevas condiciones para conservar la personería política.
También propone modificar el mecanismo de elección de los representantes argentinos ante el Parlasur.
El oficialismo sostiene que eliminar las PASO permitiría reducir el costo de las elecciones. Pero además existe una razón política: en el Gobierno consideran que las primarias pueden ayudar a ordenar a la oposición y fortalecer sus alianzas.
Una negociación voto por voto
La reforma no puede aprobarse con una mayoría simple. La Constitución exige mayoría absoluta del total de los integrantes de cada Cámara.
En números concretos, el Gobierno necesita 37 votos en el Senado y 129 en Diputados.
Por eso, los acuerdos con gobernadores, bloques provinciales y sectores dialoguistas serán fundamentales.
A esto se suma una advertencia de la Cámara Nacional Electoral, que pidió al Congreso definir con anticipación cualquier modificación de las reglas electorales de cara a 2027.
El debate recién comienza y las PASO aparecen como la principal moneda de cambio en la negociación política del oficialismo con sus aliados.







