Un padre llegó desesperado a una comisaría de Fontana con su bebé de una semana en brazos y pidió ayuda porque el pequeño tenía dificultades para respirar. Un policía lo asistió de inmediato y, luego, el recién nacido fue trasladado al hospital, donde confirmaron que estaba fuera de peligro.
La situación ocurrió el jueves 15 de octubre, alrededor de las 22:45, en la Comisaría Tercera de Fontana.
Al ver que el bebé no podía respirar con normalidad, el cabo de Policía José Luis Colman actuó rápidamente y le practicó maniobras de primeros auxilios para ayudarlo.
La intervención permitió que el pequeño expulsara el fluido que le dificultaba la respiración y volviera a respirar normalmente.
Luego, el personal policial lo trasladó en un móvil hasta el Hospital Fleitas de Fontana, donde fue revisado por los profesionales de salud.
Después de los controles, los médicos confirmaron que el bebé estaba fuera de peligro y que no había sufrido una broncoaspiración.
El episodio tuvo un desenlace favorable gracias a la rápida asistencia que recibió el pequeño antes de llegar al centro de salud.







