La vicegobernadora del Chaco participó del acto conmemorativo en Resistencia y renovó el compromiso del gobierno provincial con los derechos humanos, la memoria y la justicia.
Al cumplirse 31 años del atentado terrorista a la AMIA, la vicegobernadora del Chaco, Silvana Schneider, encabezó este jueves el acto conmemorativo realizado en la Asociación Israelita de Beneficencia de Resistencia. Acompañada por autoridades provinciales, judiciales y representantes de la comunidad judía local, Schneider expresó un firme mensaje en favor de la justicia y la memoria colectiva: “La memoria no prescribe y la verdad es una deuda que aún duele”.
Durante su discurso, la mandataria recordó que “el atentado a la AMIA no fue solo un ataque a la comunidad judía, fue un atentado contra toda la sociedad argentina. Se trató de un acto de violencia contra nuestra Nación”. Y añadió con énfasis: “Cuando la justicia no llega, falla el Estado. Y cuando el Estado falla, la democracia se debilita”.

La conmemoración estuvo marcada por el pedido sostenido de justicia a más de tres décadas de la explosión que destruyó la sede de la mutual judía en Buenos Aires y causó la muerte de 85 personas, dejando más de 300 heridos. “La memoria es el único camino para que el horror no se repita y para que la impunidad nunca más sea una opción en nuestro país”, sostuvo Schneider, quien también destacó el rol de la comunidad judía chaqueña como parte esencial de la identidad pluricultural de la provincia.
El acto contó con la participación del presidente de la Asociación Israelita de Resistencia, Sebastián Waicman, quien evocó con profundo pesar a las víctimas del ataque. “Fue el atentado más grave de la historia argentina. Una masacre que todavía duele. Que todavía sangra”, expresó.
Waicman subrayó que el atentado fue “planificado desde Teherán, con complicidad local”, y celebró la reciente aprobación de la Ley de Juicio en Ausencia, que permite juzgar a los sospechosos internacionales prófugos. Sin embargo, exigió avanzar también sobre los cómplices locales: “Encubridores, funcionarios que desviaron la investigación, quienes usaron sus cargos para esconder la verdad. Sin ellos, este crimen no habría sido posible”.
El referente comunitario alertó sobre el crecimiento del antisemitismo en distintos espacios sociales y advirtió sobre el peligro de los discursos que justifican el terrorismo. “Desde Resistencia, una comunidad que nunca se calló, pedimos justicia por las víctimas, por sus familias y por todos nosotros”, concluyó.
Además de la vicegobernadora, estuvieron presentes el ministro de Gobierno y Justicia, Jorge Gómez; el subsecretario de Derechos Humanos, Hugo Maldonado; legisladores provinciales; y autoridades del Superior Tribunal de Justicia, entre ellos su presidenta Emilia Valle, junto a los jueces Iride Isabel Grillo y Víctor Del Río.
El acto reafirmó el compromiso del Chaco con la memoria como política de Estado y con la lucha incansable para que los crímenes de odio y terrorismo no queden impunes. Como expresó Schneider: “Desde Chaco nos unimos y alzamos la voz con fuerza exigiendo justicia”.







