Desde julio, los senadores pasarán a cobrar más de $9,5 millones brutos mensuales. El incremento se debe a una nueva paritaria firmada recientemente, con aval de Martín Menem y Victoria Villarruel, que aplica subas del 1,3% retroactivas a marzo, abril y mayo.
La suba impacta directamente en sus haberes porque, desde abril de 2024, sus dietas están atadas a los aumentos que reciben los trabajadores del Congreso. El salario se compone de 2.500 módulos, más 1.000 por representación y 500 por desarraigo. Con la actualización del valor de cada módulo, se supera el nuevo monto.
Durante la segunda mitad de 2024, habían congelado sus sueldos hasta fin de año, y luego Villarruel extendió la medida hasta marzo de 2025. Pero advirtió: “una próxima decisión tendría que ser de los propios bloques en una sesión”.







