Boca Juniors puso en marcha su camino en la Copa Libertadores con una victoria clave como visitante frente a Universidad Católica, en un partido que marcó el inicio de su ilusión internacional y dejó señales positivas para lo que viene.
El encuentro se disputó en el estadio Claro Arena de Santiago de Chile, por la primera fecha del Grupo D, con arbitraje del uruguayo Gustavo Tejera. El equipo dirigido por Claudio Úbeda llegó con buenas expectativas tras una racha positiva en el torneo local y con la intención de empezar con el pie derecho en el certamen más importante del continente.
Desde el inicio, Boca mostró una propuesta ambiciosa y logró imponerse en el desarrollo del juego. La apertura del marcador llegó en el primer tiempo gracias a un gol de Leandro Paredes, quien convirtió con un remate desde fuera del área. En el complemento, el equipo argentino amplió la ventaja a través de Adam Bareiro, tras una buena jugada colectiva.
Sin embargo, el cierre del partido no estuvo exento de tensión. El conjunto chileno descontó a través de Juan Díaz en los minutos finales, lo que obligó al Xeneize a sostener el resultado hasta el pitazo final. Finalmente, el triunfo por 2-1 le permitió a Boca sumar sus primeros tres puntos en el grupo.
El partido comenzó a las 21:30 y fue transmitido por distintas señales de televisión y plataformas digitales, lo que generó gran expectativa entre los hinchas, especialmente por el regreso del club a la Libertadores tras su ausencia en la edición anterior.
En cuanto a la formación, Úbeda apostó por un equipo competitivo con Leandro Brey en el arco; una defensa integrada por Marcelo Weigandt, Lautaro Di Lollo, Ayrton Costa y Lautaro Blanco; un mediocampo con Santiago Ascacíbar, Milton Delgado, Paredes y Tomás Aranda; y una dupla ofensiva conformada por Miguel Merentiel y Bareiro.
Con este resultado, Boca no solo arrancó con una victoria en el plano internacional, sino que también extendió su buen momento futbolístico, acumulando varios partidos sin derrotas entre todas las competencias. Además, se posiciona de manera favorable en un grupo exigente, donde cada punto puede ser determinante para la clasificación a los octavos de final.
El próximo desafío del equipo será continuar su participación en el torneo continental mientras mantiene su competencia en el ámbito local, en una agenda cargada que incluye compromisos importantes en las próximas semanas. El debut dejó buenas sensaciones y alimenta la expectativa de los hinchas en busca de un nuevo título internacional.







