La cadena de supermercados analiza una posible venta de su filial local o la búsqueda de un socio estratégico. La medida responde a una reestructuración global y a un contexto económico adverso en el país.
La multinacional francesa Carrefour evalúa su salida del mercado argentino después de más de cuatro décadas de presencia. La compañía, que llegó al país en 1982 y actualmente emplea a unas 17.000 personas, analiza vender su operación local o asociarse con un nuevo inversor como parte de un proceso de reorganización estratégica impulsado por su casa matriz.
Para llevar adelante esta posible salida, la empresa designó al Deutsche Bank como asesor financiero, encargado de analizar los activos en Argentina y explorar opciones de traspaso o asociación. El proceso podría extenderse durante varios meses, mientras Carrefour define el rumbo de su negocio en un mercado marcado por el deterioro del consumo, la alta inflación y restricciones al comercio exterior.
Con más de 680 tiendas distribuidas en 22 provincias y un flujo diario de alrededor de 500.000 clientes, Carrefour sigue operando con normalidad. Incluso en marzo relanzó su programa “Precios Corajudos”, congelando 1.500 productos de marca propia hasta agosto, como estrategia para enfrentar la pérdida de poder adquisitivo de los consumidores.
La revisión de operaciones en Argentina se enmarca en una política global de reordenamiento de prioridades. El propio CEO del grupo, Alexandre Bompard, anticipó en reuniones con inversores que se está reorientando la inversión hacia mercados clave, dejando en revisión aquellos con menor rentabilidad o mayor exposición a riesgos macroeconómicos.
En paralelo, la empresa designó al argentino Pablo Lorenzo como nuevo director general de Carrefour para América Latina, cargo que asumirá el 14 de julio. La elección de un ejecutivo local podría influir en la toma de decisiones respecto del futuro de la filial en Argentina.
El caso de Carrefour se suma a una tendencia creciente de empresas internacionales que están reduciendo o reconfigurando su presencia en el país. En los últimos meses, firmas como HSBC, Makro, Mercedes-Benz, Procter & Gamble y Telefónica han ajustado operaciones, vendido activos o buscado nuevos socios, mientras otras como Nestlé o Nissan también evalúan alternativas ante las dificultades del entorno económico argentino.







