El Congreso de la Nación Argentina inició este lunes el período de sesiones extraordinarias que se extenderá desde el 2 hasta el 27 de febrero de 2026, convocado por el presidente Javier Milei mediante el Decreto 24/2026 publicado en el Boletín Oficial. En estas sesiones, la reforma laboral concentra la mayor atención de la agenda oficial, junto a otros proyectos clave que el Gobierno busca impulsar antes del inicio del período ordinario de sesiones.
La reforma laboral, incluida como asunto principal del temario definido por el Poder Ejecutivo, propone introducir cambios significativos en el régimen laboral vigente, con el objetivo de “modernizar” las leyes que regulan las relaciones de trabajo y generar mayor flexibilidad en aspectos como indemnizaciones, jornadas laborales y organización sindical. El tratamiento del proyecto en el Senado está previsto para mediados de febrero, aunque aún se encuentran en curso las negociaciones políticas para asegurar los apoyos necesarios para su aprobación.
Además de la reforma laboral, la agenda de estas sesiones extraordinarias incluye otros temas de alto impacto político y económico, entre ellos:
- La ratificación del Acuerdo de Libre Comercio entre el Mercosur y la Unión Europea (UE), que requiere el aval del Parlamento para avanzar en su vigencia.
- La modificación del régimen de presupuestos mínimos para la preservación de los glaciares, un proyecto que podría tener efectos sobre la normativa ambiental y la actividad productiva.
- La consideración de la designación de Fernando Adolfo Iglesias como embajador extraordinario y plenipotenciario, según lo establecido por la Ley del Servicio Exterior de la Nación.
Estos debates se producen en un contexto de fuertes tensiones políticas, con sectores del oficialismo empujando con fuerza la reforma laboral como prioridad estructural, mientras que opositores y organizaciones sindicales han expresado críticas y resistencia ante algunos de los cambios propuestos.
El periodo de sesiones extraordinarias ofrece un marco de actividad legislativa fuera del calendario ordinario, permitiendo al Congreso centrarse exclusivamente en los temas incluidos en el decreto del Ejecutivo, aunque cualquier iniciativa fuera de ese listado requerirá una nueva convocatoria formal.







