Las empresas ERSA y TCM, dos de las principales prestadoras del servicio de transporte público en el Gran Resistencia, se declararon en crisis y advierten que podrían suspender sus operaciones. Este jueves, ambas firmas iniciaron el procedimiento preventivo de crisis ante la Dirección Provincial de Trabajo, tras el recorte de subsidios nacionales que recibían hasta febrero.
Según el secretario general de UTA Chaco, Raúl Abraham, la situación es crítica: “Prácticamente se declaran en quiebra”, afirmó, y alertó que están en riesgo unos 500 puestos de trabajo.
Hasta hace pocos meses, ERSA y TCM recibían $1.600 millones mensuales en subsidios, de los cuales $1.200 millones provenían del Fondo Compensador y $400 millones de la Tarifa Social Federal. Sin embargo, el Gobierno nacional eliminó estos aportes a través del Decreto 280/2024.
Desde el Gobierno provincial, el subsecretario de Transporte, Mario “Rolfi” Díaz, admitió que “se hace cada vez más difícil sostener la ayuda” y descartó nuevos aportes económicos para las empresas.
Mientras tanto, el conflicto se agudiza y desde el gremio anticipan que podrían definirse medidas de fuerza en los próximos días. Los usuarios, por su parte, enfrentan una creciente incertidumbre ante un posible colapso del sistema de transporte que conecta gran parte del área metropolitana chaqueña.







