La Cámara de Diputados tratará este miércoles un proyecto impulsado por La Libertad Avanza y el PRO para conformar una comisión especial que prepare una reforma estructural del régimen jubilatorio. El Ejecutivo se comprometió con el FMI a presentar una propuesta integral en 2026.
Este miércoles, la Cámara de Diputados podría dar el puntapié inicial a una reforma jubilatoria de largo alcance. Un proyecto presentado por legisladores de La Libertad Avanza y el PRO busca crear una comisiónespecial que, hasta fines de 2025, trabaje en el diseño de una propuesta integral para rediseñar el sistema previsional argentino. Esta iniciativa se inscribe en los compromisos asumidos por el Gobierno ante el Fondo Monetario Internacional, que incluyen la presentación de un plan reformista en 2026.
En paralelo, otros diez proyectos vinculados a cuestiones puntuales del régimen previsional también llegarán al recinto. Entre ellos figuran iniciativas para actualizar bonos adicionales congelados, reactivar moratorias y establecer mecanismos de cobertura para quienes no reúnen los 30 años de aportes requeridos. Sin embargo, según el centro de estudios Cippec, sólo una de esas propuestas incluye una fuente clara de financiamiento, mientras que otra —presentada por la izquierda— aborda una reforma más integral.
La comisión propuesta estaría integrada por representantes del Congreso, funcionarios del Ministerio de Economía, de la Secretaría de Trabajo y de Anses, con el objetivo de delinear una reforma que simplifique el sistema actual, suprima regímenes de privilegio y garantice sostenibilidad financiera. Entre las metas planteadas figuran también la creación de un registro unificado de beneficiarios, la eliminación de jubilaciones especiales para presidentes y vicepresidentes, y la incorporación de análisis de impacto fiscal en cada medida sugerida.
Mientras tanto, el debate se desarrolla en un contexto de amplio consenso técnico sobre la necesidad de un rediseño. Desde Cippec advierten que el gasto previsional volverá a crecer en términos reales en 2025 y promueven una propuesta que apunta a una mayor equidad contributiva, sin afectar a los actuales jubilados. El clima político actual, menos polarizado en torno a esta temática, abre una ventana de oportunidad para un acuerdo que redefina el futuro del sistema previsional argentino.







