La nueva normativa permite que más compañías puedan acceder a financiamiento en moneda extranjera, incluso aquellas que no generan dólares. La medida busca impulsar la inversión y la actividad económica, aunque establece requisitos para reducir los riesgos financieros.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) modificó este jueves las condiciones para otorgar créditos en dólares y habilitó a los bancos a ampliar el financiamiento destinado a empresas que no generan ingresos en moneda extranjera.
Hasta ahora, este tipo de préstamos estaba principalmente orientado a compañías exportadoras o con ingresos en dólares. Con el cambio, se amplía el universo de empresas que podrán acceder a financiamiento en moneda extranjera.
La medida apunta a canalizar hacia la economía productiva parte de los dólares que permanecen depositados en el sistema financiero.
El límite que tendrán los bancos
Uno de los principales cambios establece que los créditos en dólares destinados a empresas que no forman parte de los sectores tradicionalmente habilitados no podrán superar, en conjunto, el 15% de los depósitos en moneda extranjera de cada entidad bancaria.
El BCRA busca así ampliar la oferta de financiamiento sin comprometer la liquidez ni la solvencia del sistema financiero.
La decisión se da en un contexto en el que los depósitos bancarios en dólares ya superaron los USD 40.000 millones, por lo que el Gobierno pretende que una mayor cantidad de esos fondos pueda transformarse en préstamos para el sector privado.
Más requisitos para acceder a los préstamos
La flexibilización también estará acompañada por medidas de control destinadas a limitar el riesgo financiero.
Entre las nuevas condiciones se establece que:
El requisito de capital mínimo será equivalente al 125% del correspondiente a créditos comparables.
Los préstamos computarán 1,25 veces su exposición al momento de calcular los límites crediticios.
Los bancos deberán evaluar la capacidad de pago de las empresas ante diferentes escenarios de variación del tipo de cambio.
El objetivo es evitar que compañías cuyos ingresos están principalmente denominados en pesos asuman deudas en dólares que luego no puedan afrontar ante una eventual suba del tipo de cambio.
Qué busca el Gobierno
Desde el Gobierno nacional sostienen que la medida permitirá ampliar las alternativas de financiamiento para las empresas, impulsar la inversión y favorecer la actividad económica.
El ministro de Economía, Luis Caputo, señaló que la modificación también responde a pedidos de sectores como la construcción y la industria automotriz, que buscan alternativas frente al costo del financiamiento en pesos.
Además, Caputo explicó que las empresas que tomen estos créditos deberán vender los dólares obtenidos en el Mercado Libre de Cambios (MLC) y convertirlos en pesos.
Según la visión oficial, este mecanismo permitiría incrementar la oferta de divisas en el mercado y evitar que los nuevos préstamos generen una mayor presión sobre la demanda de dólares.
Las tasas quedarán en manos del mercado
Otro aspecto central es que la tasa de interés de estos nuevos préstamos no será determinada por el Gobierno, sino que quedará sujeta a las condiciones del mercado.
La intención es generar una alternativa de financiamiento para las empresas y, al mismo tiempo, mantener incentivos para que los ahorristas continúen depositando sus dólares en los bancos.
De esta manera, el Gobierno busca que parte de los dólares actualmente depositados en el sistema financiero puedan convertirse en crédito para empresas, inversión y actividad productiva.
La nueva regulación combina una mayor flexibilización del acceso al financiamiento en moneda extranjera con límites y controles destinados a evitar que el crecimiento de los préstamos en dólares implique un riesgo para los bancos o para las empresas que los toman.







