El Congreso de la República del Perú aprobó este martes una moción de censura contra el presidente interino José Jerí, quien deja el cargo tras apenas 130 días de gestión, profundizando la crisis política que vive el país andino y marcando el octavo cambio de mando en la última década.
La destitución se concretó en una sesión extraordinaria en la que 75 legisladores votaron a favor, 24 en contra y 3 se abstuvieron, tras acusar a Jerí de “inconducta funcional” y presunto tráfico de influencias por reuniones no registradas con empresarios vinculados al Estado.
Jerí, que había asumido el 10 de octubre de 2025 tras la vacancia de la expresidenta Dina Boluarte, enfrentó múltiples cuestionamientos durante su breve mandato. Entre ellos se encuentran investigaciones fiscales por encuentros clandestinos con empresarios chinos y la contratación irregular de colaboradores, hechos que erosionaron su respaldo político y social.
La crisis se produce a menos de dos meses de las elecciones generales programadas para el 12 de abril, en un contexto en el que la relación entre el Ejecutivo y el Legislativo ha sido tensa y fragmentada durante los últimos años. Desde 2016, Perú ha experimentado una sucesión de presidentes que no lograron completar sus mandatos, ya sea por renuncias, vacancias o censuras parlamentarias, reflejando problemas de gobernabilidad e inestabilidad institucional.
Tras la vacancia decretada por el Parlamento, la Mesa Directiva del Congreso se reunirá para designar al nuevo presidente interino, que asumirá el cargo mientras concluye el proceso electoral. Entre los nombres que se barajan para encabezar el Ejecutivo provisional figuran legisladores de diferentes bancadas.
El desenlace de este nuevo capítulo político añade presión al sistema democrático peruano, que busca recuperar estabilidad política y confianza ciudadana en medio de un ciclo de frecuentes cambios en la jefatura del Estado.







