El Gobierno nacional sigue de cerca la escalada de tensión entre Estados Unidos e Irán y evalúa la posibilidad de activar protocolos de seguridad preventiva, ante el aumento de la conflictividad en Medio Oriente. Esta decisión se analiza en la Casa Rosada, donde se monitorea la evolución de la situación internacional y se estudian medidas coordinadas entre distintos organismos del Estado.
Según fuentes oficiales, la evaluación que se realiza incluye la revisión de mecanismos de alerta y procedimientos que involucran al Ministerio de Seguridad y a la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), con el objetivo de adaptar las medidas de prevención al nivel de riesgo actual. Se trata de esquemas que ya fueron implementados en situaciones de tensión similares en el pasado y que se ajustan conforme a la gravedad de los indicadores internacionales.
En este marco, el Gobierno no descarta activar un protocolo de seguridad preventiva, aunque destacaron que cualquier decisión será tomada en función de “evidencia y riesgo” y no solo por declaraciones o escaladas retóricas públicas.
El contexto internacional ha mostrado un endurecimiento del discurso entre Washington y Teherán, con despliegues militares estadounidenses en la región y advertencias de posibles respuestas por parte de Irán ante acciones de Estados Unidos o sus aliados. Esto ha generado un escenario de alerta global que también pone en alerta a distintos gobiernos y agencias de seguridad en todo el mundo.
Mientras tanto, desde el Ejecutivo argentino se intensifican los mecanismos de seguimiento del conflicto, coordinando información e inteligencia con agencias y socios internacionales para mantener actualizado el análisis de riesgos y estar preparados ante posibles eventualidades.







