El Gobierno apuesta a contener la presión cambiaria y garantizar estabilidad hasta las legislativas. Las empresas deberán seguir usando bonos BOPREAL para canalizar utilidades retenidas.
En medio de un contexto de escasez de divisas, el Gobierno decidió postergar hasta al menos 2026 la eliminación del cepo cambiario para empresas, especialmente en lo que respecta al giro de utilidades y dividendos al exterior correspondientes a períodos previos a 2025. «No está en agenda», indicaron desde la Casa Rosada, y justificaron la medida en la necesidad de cuidar las reservas internacionales y evitar una presión adicional sobre el tipo de cambio.
En su lugar, el Ejecutivo seguirá utilizando los Bonos para la Reconstrucción de una Argentina Libre (BOPREAL), particularmente la Serie 4, como instrumento para canalizar las ganancias retenidas. Esta serie adjudicó hasta el momento solo 845 millones de dólares de un total previsto de 3.000 millones, con un rendimiento anual en dólares del 3% y vencimiento en 2028. En Balcarce 50 sostienen que «si no hubo mayor demanda, las empresas no deben tener urgencias», descartando por ahora nuevas medidas para absorber los dividendos acumulados.
Desde abril, el Gobierno habilitó a las empresas a girar libremente las utilidades al exterior solo por beneficios generados a partir del 1° de enero de 2025. A la par, Nación permitió que los bonos BOPREAL puedan usarse para el pago de impuestos y multas, hasta un tope de 1.000 millones de dólares, con plazo de utilización hasta fines de octubre de 2028. La estrategia busca administrar los pasivos en dólares sin comprometer las reservas del Banco Central.
La decisión forma parte de una hoja de ruta que incluye otras medidas de contención fiscal y cambiaria, en vistas a mantener la estabilidad hasta las elecciones legislativas de octubre. Desde el oficialismo insisten en que vetarán cualquier proyecto que altere las metas fiscales y apuntan a impulsar reformas laborales y tributarias después de diciembre. «Vamos a llegar hasta las últimas instancias para sostener las cuentas fiscales», remarcaron fuentes del entorno presidencial, mientras el riesgo país se mantiene por encima de los 700 puntos y se busca reducirlo para poder volver al mercado voluntario de deuda.







