Tras la aprobación del Presupuesto 2026 y de la Ley de Inocencia Fiscal, el Gobierno nacional volvió a poner en marcha las negociaciones políticas para impulsar la reforma laboral, uno de los ejes centrales de su agenda legislativa. El encargado de coordinar esta nueva etapa es el ministro del Interior, Diego Santilli, quien comenzó a delinear un cronograma de visitas a distintas provincias durante el mes de enero.
Según confirmaron fuentes oficiales, la primera parada será Chubut. Santilli viajará esta semana para reunirse con el gobernador Ignacio Torres, en el inicio de una ronda de encuentros que incluirá al menos diez jurisdicciones.
El objetivo es retomar el diálogo con mandatarios que no participaron de la primera serie de reuniones realizadas tras la asunción del ministro en noviembre. Entre las provincias que se encuentran en evaluación para las próximas visitas figuran Mendoza, San Juan, San Luis y Chaco.
Desde el Ministerio del Interior señalaron que los encuentros buscarán abrir una instancia de diálogo sobre el proyecto de modernización laboral y su impacto en las economías regionales. “Esta semana comienzan los encuentros y recorridas por provincias para empezar a conversar con los gobernadores el proyecto de modernización laboral y el impacto positivo que tendrá para la Argentina”, indicaron desde la cartera, al tiempo que reconocieron la disposición del Gobierno a escuchar planteos y reclamos de cada distrito.
En el caso de Chubut, el vínculo con el Ejecutivo nacional atraviesa un momento de tensión. Durante el debate del Presupuesto en el Senado, Santilli mantuvo un encuentro con Torres, quien reiteró el reclamo por una deuda superior a los 51.000 millones de pesos que, según la provincia, mantiene la ANSES.
El gobernador anticipó que el planteo podría ser llevado ante la Corte Suprema, lo que agrega un condimento político adicional a la reunión prevista.
En la Casa Rosada admiten que el factor tiempo es clave. Más allá del receso estival, el oficialismo considera urgente avanzar en la construcción de consensos para lograr un nuevo respaldo legislativo. La reforma laboral genera diferencias tanto con algunos gobernadores aliados como con el sindicalismo, en particular con la Confederación General del Trabajo (CGT), que ya expresó objeciones a varios puntos de la iniciativa.
En paralelo, el Gobierno evalúa extender o adelantar la convocatoria a sesiones extraordinarias del Congreso, mientras se reactiva la mesa política del oficialismo. En ese ámbito conviven posturas divergentes: algunos funcionarios creen que aún hay margen para negociar cambios en la redacción del proyecto, mientras que otros sostienen que ya existen consensos suficientes. En ese escenario, la ronda de viajes de Santilli aparece como una pieza central para ordenar apoyos y definir el futuro inmediato de la reforma laboral en el Parlamento.







