El juicio oral por el hundimiento del submarino ARA San Juan transita sus jornadas finales y el Tribunal Oral Federal de Santa Cruz podría dar a conocer el veredicto esta semana, luego de más de cuatro meses de audiencias en las que se buscó determinar las responsabilidades penales por la tragedia que provocó la muerte de los 44 tripulantes en noviembre de 2017.
Este lunes será el turno de los alegatos de las defensas de los cuatro exoficiales de la Armada Argentina imputados en la causa. Una vez finalizadas esas exposiciones, los acusados tendrán la posibilidad de pronunciar sus últimas palabras antes de que los jueces queden en condiciones de dictar sentencia. De acuerdo con el cronograma previsto, el tribunal podría adelantar el veredicto el próximo miércoles, mientras que los fundamentos completos de la resolución se conocerían semanas más tarde.
El proceso judicial comenzó el 3 de marzo en Río Gallegos y acumuló unas 30 audiencias, durante las cuales declararon especialistas, excomandantes, submarinistas y autoridades navales. Además, se incorporó una amplia cantidad de documentación técnica relacionada con el estado operativo del submarino y las decisiones adoptadas durante su última misión.
En el banquillo de los acusados se encuentran los exoficiales Luis López Mazzeo, Claudio Javier Villamide, Héctor Alonso y Hugo Correa, quienes enfrentan cargos por incumplimiento de los deberes de funcionario público y estrago culposo agravado por la muerte de 44 personas. La fiscalía sostiene que, por las funciones que desempeñaban, tenían una posición de garantía sobre la seguridad de la tripulación y que incurrieron en omisiones que contribuyeron al desenlace fatal.
Durante sus alegatos, los fiscales solicitaron penas de cinco años de prisión e inhabilitación especial perpetua para López Mazzeo y Villamide, cuatro años de cárcel e igual inhabilitación para Alonso y tres años y seis meses de prisión para Correa. Según la acusación, no resulta indispensable establecer con precisión el mecanismo final del naufragio para acreditar las responsabilidades penales derivadas de las decisiones adoptadas antes de la última navegación.
Las defensas, por su parte, rechazan la acusación y sostienen que no fue posible determinar con certeza qué provocó el hundimiento del submarino ni demostrar un vínculo directo entre las presuntas omisiones atribuidas a los imputados y la tragedia. En ese sentido, algunos abogados solicitaron la nulidad del proceso y, de manera subsidiaria, la absolución de sus defendidos.
El hundimiento del ARA San Juan ocurrió el 15 de noviembre de 2017, cuando la nave perdió contacto mientras regresaba a su base tras cumplir una misión de patrullaje en el Atlántico Sur. La última comunicación con la tripulación se registró a las 7:19 de esa mañana y, horas después, el submarino implosionó a más de 900 metros de profundidad, a unos 500 kilómetros de la costa de Comodoro Rivadavia. El hecho se convirtió en una de las mayores tragedias de la historia reciente de la Armada Argentina y dio origen a una extensa investigación judicial que aún busca establecer las responsabilidades por lo ocurrido.
A casi nueve años del naufragio, los familiares de las víctimas esperan que el inminente fallo represente un paso decisivo en la búsqueda de justicia. La sentencia del Tribunal Oral Federal de Santa Cruz marcará el cierre de una de las causas judiciales más relevantes vinculadas con las Fuerzas Armadas en las últimas décadas.







