La candidata a jueza federal de La Plata obtuvo 44 votos afirmativos en una sesión marcada por tensiones políticas e internas dentro del oficialismo. Patricia Bullrich se abstuvo y ratificó sus diferencias con la postura de la Casa Rosada.
En una de las sesiones más controvertidas del año, el Senado de la Nación aprobó este jueves el pliego de María Verónica Michelli para ocupar un cargo en el Tribunal Oral Federal N.º 3 de La Plata, pese al intento del Gobierno nacional de retirar su candidatura días atrás. La postulación recibió 44 votos a favor, 18 en contra y dos abstenciones, entre ellas la de la senadora oficialista Patricia Bullrich.
La decisión representa un revés político para la administración del presidente Javier Milei, que había solicitado formalmente dejar sin efecto el pliego de Michelli luego de que trascendiera su vínculo familiar con el periodista de investigación Hugo Alconada Mon, uno de los comunicadores que publicó informes críticos sobre distintas áreas del Gobierno nacional.
Una votación que expuso diferencias en el oficialismo
El tratamiento del pliego se produjo en medio de una sesión caracterizada por fuertes cruces entre oficialismo y oposición. Inicialmente estaba previsto debatir alrededor de 50 nombramientos judiciales, pero el número se amplió a más de 70 durante el desarrollo de la jornada, lo que generó cuestionamientos de distintos bloques parlamentarios.
Finalmente, la oposición logró incorporar el expediente de Michelli al temario y avanzar con su tratamiento en el recinto. La candidata obtuvo el respaldo necesario para ser aprobada junto a otros 73 postulantes para cargos judiciales en distintas jurisdicciones del país.
Uno de los focos de atención estuvo puesto en la posición de Patricia Bullrich, quien días atrás había manifestado públicamente su desacuerdo con la decisión del Poder Ejecutivo de retirar la postulación. La senadora sostuvo que actuaría de acuerdo con su «objeción de conciencia» respecto del caso, marcando una diferencia con la estrategia impulsada por la Casa Rosada.
El origen de la polémica
La controversia comenzó luego de que el Gobierno solicitara retirar el pliego de Michelli cuando ya se encontraba en tratamiento parlamentario. La magistrada cuenta con más de tres décadas de trayectoria dentro del Poder Judicial y había superado todas las instancias previstas para su designación, incluyendo la audiencia pública y la evaluación de antecedentes.
La decisión del Ejecutivo generó críticas de sectores de la oposición, de juristas y de dirigentes aliados al oficialismo, quienes consideraron que no existían objeciones técnicas ni jurídicas sobre la candidata. Incluso, varios senadores que acompañan habitualmente al Gobierno respaldaron el dictamen favorable para su nombramiento.
En paralelo, la situación derivó en cuestionamientos institucionales sobre los alcances del Poder Ejecutivo para intervenir en un proceso de designación judicial una vez iniciado el tratamiento legislativo. Diversos referentes políticos sostuvieron que la decisión final correspondía al Senado.
Un fallo político para la Casa Rosada
La aprobación de Michelli se convirtió en uno de los episodios más significativos de la sesión y dejó expuestas diferencias dentro del espacio gobernante, tanto en el Senado como en la relación entre distintos sectores de La Libertad Avanza.
Pese a ello, el oficialismo logró la aprobación global de 74 pliegos judiciales, que el Gobierno considera parte de su estrategia para avanzar en la renovación y cobertura de vacantes dentro del sistema judicial argentino.
La designación de Verónica Michelli, sin embargo, quedó como el caso más resonante de la jornada parlamentaria, al concretarse a pesar de la oposición explícita manifestada por el Poder Ejecutivo en los días previos.








