Este lunes a la medianoche vence el plazo para la inscripción de alianzas provinciales y municipales de cara a las elecciones en Corrientes, en un escenario político marcado por el fortalecimiento del oficialismo, la fragmentación del peronismo y la irrupción de los libertarios con lista propia. La reciente reglamentación de un decreto que limita las listas colectoras podría alterar significativamente el mapa electoral, especialmente a nivel municipal.
El frente oficialista Vamos Corrientes, liderado por el gobernador Gustavo Valdés, llega a esta etapa con una estructura consolidada que reúne a casi 30 partidos y agrupaciones. Con fuerte respaldo en los municipios, el espacio se perfila como el principal competidor con ventaja territorial y organizativa.
En las últimas semanas se especuló con una posible alianza entre Valdés y sectores libertarios, pero finalmente La Libertad Avanza confirmó que irá por fuera del oficialismo. El espacio presentará lista propia encabezada por Ezequiel “Teke” Romero, marcando así su intención de construir una identidad política independiente en la provincia.
Por su parte, el peronismo transita una nueva instancia de fragmentación. El intendente de Paso de los Libres, Martín “Tincho” Ascúa, alineado con el kirchnerismo y respaldado por Cristina Fernández de Kirchner, encabezará la propuesta del PJ oficial. Este sector cierra la puerta a cualquier acuerdo con el oficialismo o los libertarios.
Sin embargo, no todo el peronismo se encolumnó detrás de Ascúa. Espacios disidentes, como el recientemente conformado Renacer Correntino, buscan abrirse paso con nuevas plataformas, intentando construir alianzas municipales sin romper completamente con la estructura del PJ.
En paralelo, el Grupo Alondra, que mantiene posturas críticas hacia el gobierno provincial pero cercanas al oficialismo nacional, aún no definió su estrategia electoral. Su referente, el diputado Pedro “Perucho” Cassani, no descarta competir por la gobernación, lo que sumaría una nueva oferta en el tablero político provincial.
El panorama se ve alterado además por la reglamentación reciente de un decreto que limita el uso de listas colectoras, una herramienta habitual para consolidar apoyos a nivel local. La medida podría complejizar la estrategia de alianzas y derivar en un rediseño de las campañas municipales.
Se espera que en las próximas horas queden formalizadas al menos cinco alianzas principales, aunque no se descarta un reordenamiento de último momento que reactive la polarización electoral. Con el oficialismo sólido y la oposición dividida, el escenario se mantiene abierto y con final incierto.







