En un paso inusual en el litigio que enfrenta la Argentina en tribunales de los Estados Unidos por el caso YPF, el Departamento de Justicia de ese país presentó un documento ante la Corte del Distrito Sur de Nueva York en el que pidió que no se declare en desacato al Estado argentino, en respuesta a un pedido de sanciones presentado por los demandantes en la causa.
El escrito, entregado ante la jueza Loretta Preska, sostiene que declarar en desacato a un Estado extranjero puede tener implicancias significativas en la política exterior estadounidense y afectar la reciprocidad judicial entre naciones, por lo que instó al tribunal a rechazar las sanciones solicitadas por los acreedores de YPF.
Según el documento de 29 páginas, las mociones de los demandantes para imponer sanciones pecuniarias, presunciones adversas y otras medidas por supuestos incumplimientos en la entrega de pruebas no se ajustan a los principios de cortesía internacional ni a la Ley de Inmunidades Soberanas Extranjeras (FSIA).
Un pleito multimillonario con alto impacto internacional
La disputa se originó tras la demanda presentada por exaccionistas de la petrolera YPF que obtuvieron un fallo en primera instancia en 2023, en el que se condenó a la Argentina a pagar más de 16.000 millones de dólares por la forma en que se realizó la expropiación de la empresa en 2012.
En las últimas semanas, los demandantes —encabezados por el fondo de litigios Burford Capital— habían solicitado que se declare a la Argentina en desacato por considerar que no cumplió con ciertos pedidos de documentación en la etapa de “discovery” (intercambio de pruebas). Como consecuencia, pidieron también sanciones económicas, incluidas multas diarias hasta que se satisfagan esas exigencias.
Desde el gobierno argentino se rechazó esa posición y se remarcó que ya se entregaron más de 115.000 páginas de documentación durante el proceso, afirmando que se actuó de buena fe y en cumplimiento de los requerimientos judiciales.
Respaldo estratégico y repercusiones
El respaldo del Departamento de Justicia de los Estados Unidos se interpreta como un apoyo clave a la posición argentina en este juicio de alto impacto, que podría tener consecuencias no solo jurídicas, sino también diplomáticas y económicas.
La Corte de Nueva York tiene ahora la decisión de evaluar si hace lugar o no al pedido de no declarar el desacato, en un expediente que sigue generando atención internacional por los posibles efectos de una sentencia adversa para la Argentina.







