Con Santiago Ojeda interino en el banco, el equipo chaqueño venció al Sabalero en el Juan Alberto García por la 4ª fecha pendiente de la zona. Peinipil, en contra, decretó el único tanto. Cravero asumirá el martes.
For Ever se dio una enorme alegría este sábado y, con Santiago Ojeda en el banco de manera interina, venció 1 a 0 a Colón en el estadio Juan Alberto García en el partido correspondiente a la 4ª fecha pendiente de la zona «A» de la Primera Nacional. El único gol del encuentro llegó en el segundo tiempo mediante un tanto en contra de Mauro Peinipil, que no pudo despejar un tiro libre sensacional del propio Ojeda. El «Negro» sigue último en la tabla, pero se llena de optimismo de cara a la segunda ronda y espera la llegada de Daniel Cravero, que comenzará a trabajar el martes.
Un primer tiempo sin gol y con pocas emociones
El primer tiempo fue parejo y pobre en situaciones de gol. For Ever juntó líneas, renunció a la posesión y apostó a ser un equipo corto y directo: cada vez que cruzó la mitad del campo buscó terminar la jugada. Lo más claro fue un remate de larga distancia de Brian Guerra que se fue a medio metro del palo derecho de Budiño.
Colón fue más prolijo y tomó el protagonismo con la calidad de Darío Sarmiento y el desequilibrio de Ignacio Lago, pero el mérito más importante del equipo chaqueño fue negarle fluidez al visitante. Más allá de alguna atajada de Gastón Canuto a Antonio, los primeros 45 minutos cerraron sin goles y con el 0 a 0 como resultado lógico.
El complemento, Peinipil en contra y la euforia del García
En el segundo tiempo, For Ever cambió la cara: adelantó líneas y se animó a jugarlo más arriba sin perder la compostura. Colón se hizo largo y nunca aprovechó el buen pie de Lago y Sarmiento, siempre salteó líneas y el equipo de Ojeda aprovechó esos espacios. Imanol Enríquez pivoteó y se las ingenió para incomodar a una última línea santafesina que no estuvo cómoda.
El gol llegó a los 28 minutos del complemento y de la única forma que se podía abrir el marcador: pelota parada. Un centro sensacional de Ojeda que Peinipil no pudo despejar y terminó metiéndola contra su propio arco. La euforia en el Juan Alberto García fue inmediata. La tranquilidad de Santiago Ojeda en el banco era diametralmente opuesta a la explosión de alegría de las tribunas.
For Ever aguantó los últimos minutos como pudo, pero siempre incomodó a la línea defensiva de Colón, que careció de profundidad para generarle peligro a Canuto. Ganó el «Negro», que se lo debía a su gente, y lo hizo con un hombre de la casa en el banco. Ahora tendrá el receso para que Cravero arranque a trabajar desde el martes y, dentro de dos semanas, recibirá a Acassuso en un duelo clave en la zona de abajo.







