La Asamblea Nacional de Francia dio este lunes media sanción a un proyecto de ley que busca prohibir el acceso a las redes sociales para menores de 15 años, en respuesta a crecientes preocupaciones por los impactos negativos de estas plataformas en la salud mental y el desarrollo de niños y adolescentes.
La iniciativa, impulsada principalmente por el oficialismo y respaldada por el presidente Emmanuel Macron, fue aprobada por amplia mayoría en la Cámara baja del Parlamento francés, con 116 votos a favor y 23 en contra. Ahora el texto deberá ser tratado por el Senado antes de convertirse en ley.
El proyecto establece que los servicios en línea de redes sociales estarán prohibidos para los usuarios menores de 15 años, aunque contempla excepciones para plataformas educativas y directorios científicos. Además, se suprime un artículo que permitía el uso con consentimiento parental.
Objetivos del proyecto
El gobierno francés argumenta que la medida es necesaria para proteger a los menores de la presión comercial, el ciberacoso y los efectos psicológicos adversos asociados al uso excesivo de redes sociales. Informes de autoridades sanitarias del país señalan que plataformas como TikTok, Snapchat e Instagram pueden afectar negativamente el bienestar de los jóvenes.
Además de la restricción de acceso digital, el proyecto también contempla reforzar la prohibición del uso de teléfonos móviles en las escuelas secundarias, extendiendo la normativa que ya rige en niveles educativos inferiores.
Plazos y aplicación
El gobierno busca que la ley entre en vigor el 1 de septiembre de 2026, coincidiendo con el inicio del próximo ciclo escolar. Para ello, ahora resta el trámite en el Senado y una eventual votación final en la Asamblea.
Contexto internacional
Francia se sumaría así a Australia, que en diciembre de 2025 prohibió el uso de redes sociales para menores de 16 años, y a varios países europeos que debaten límites similares, como Reino Unido y Dinamarca.
Si se convierte en ley, esta iniciativa marcaría un hito en Europa en la regulación del uso de redes sociales por parte de menores, en medio de un intenso debate sobre equilibrio entre protección infantil y libertades digitales.







