El Gobierno nacional decidió nuevamente postergar una parte de los aumentos previstos en los impuestos que gravan los combustibles líquidos y el dióxido de carbono, informó el Ejecutivo tras la publicación del Decreto 74/2026 en el Boletín Oficial. La medida busca mitigar el impacto directo de los impuestos en los precios de las naftas y el gasoil en los surtidores.
La normativa modifica el cronograma establecido por el Decreto 617/2025 y sus actualizaciones posteriores, que habían fijado para el 1° de febrero de 2026 la entrada en vigencia de los aumentos acumulados derivados de actualizaciones de los años 2024 y 2025. Con la reforma, esos incrementos se aplicarán de manera parcial y escalonada, con el objetivo de “continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible” en lo que respecta a los combustible como nafta sin plomo, nafta virgen y gasoil.
Entre los cambios, la norma detalló que para los hechos imponibles que se perfeccionen entre el 1° y el 28 de febrero de 2026, se aplicará un aumento parcial en los tributos: para las naftas el impuesto fijo actualizado será de $16,773 por litro, mientras que para el gasoil será de $14,372; al mismo tiempo, el impuesto al dióxido de carbono aumentará en $1,027 para las naftas y $1,638 para el gasoil.
El decreto también incluye un incremento diferencial para el gasoil destinado a zonas específicas como la Patagonia, Malargüe y Patagones, donde se fija un monto adicional de $7,782 para ese gravamen.
Además, la medida pospone del 1° de febrero al 1° de marzo de 2026 la plena entrada en vigencia de los aumentos que aún estaban pendientes, extendiendo así un mes más el cronograma de aplicación de los incrementos restantes.
La decisión lleva las firmas del presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Manuel Adorni y el ministro de Economía Luis Caputo, y entrará en vigencia desde el 1° de febrero de 2026 inclusive, según consta en el texto oficial.
Con esta medida, el Gobierno apunta a suavizar la presión tributaria sobre los combustibles mientras continúa ajustando la política fiscal y monitorea su efecto sobre la inflación y los precios al consumidor.







