La Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, ordenó detener la tramitación de solicitudes migratorias —incluidas las de residencia permanente y ciudadanía— presentadas por personas provenientes de 19 países alcanzados por las restricciones de viaje anunciadas a comienzos de este año.
Según información difundida por medios de Estados Unidos, una directriz interna del Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) estableció el pasado lunes que los funcionarios deberán “detener la adjudicación final de todos los casos” vinculados a ciudadanos de esas naciones afectadas por la proclamación presidencial emitida en junio, conocida como el nuevo veto migratorio, informó CBS News.
La medida, de carácter provisorio, regirá mientras el Gobierno de Trump elabora instrucciones adicionales para reforzar los procedimientos de verificación y control aplicados a los inmigrantes provenientes de los países señalados.
Por su parte, The New York Times destacó que la lista incluye a algunos de los países más pobres e inestables del mundo, lo que incrementa el impacto humanitario de la suspensión de trámites.
En junio, la Casa Blanca había dispuesto la prohibición total de ingreso a ciudadanos de 12 países que, según el Gobierno, presentan “deficiencias en materia de control y verificación” y representan “un riesgo muy alto” para la seguridad de EE.UU.:
Afganistán, Myanmar, Chad, República del Congo, Guinea Ecuatorial, Eritrea, Haití, Irán, Libia, Somalia, Sudán y Yemen.
Posteriormente, Washington amplió las restricciones con limitaciones parciales para ciudadanos de otros siete países considerados también de “alto riesgo”:
Burundi, Cuba, Laos, Sierra Leona, Togo, Turkmenistán y Venezuela.
La suspensión de trámites migratorios añade una nueva capa de incertidumbre para miles de solicitantes afectados por las medidas, mientras se espera que el Gobierno defina los próximos pasos en materia de control migratorio.







