El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, destacó que grandes empresas petroleras del país invertirán al menos 100.000 millones de dólares en Venezuela, en el marco de una nueva fase de cooperación entre ambos países tras la reciente captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses. Según Trump, se reunirá en la Casa Blanca con representantes de estas compañías para avanzar en los acuerdos de inversión y en la reconstrucción del sector energético venezolano.
La información se dio a conocer en un contexto inédito: apenas días después de que un operativo estadounidense en Caracas culminara con la detención de Maduro y su traslado a Estados Unidos para enfrentar cargos federales, las autoridades venezolanas anunciaron la liberación de un “número significativo” de personas detenidas por razones políticas.
La liberación fue confirmada por Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional venezolana, quien señaló en un discurso que el gobierno bolivariano decidió excarcelar a “un número importante de personas venezolanas y extranjeras” que se encontraban privadas de libertad por motivos políticos, en lo que calificó como un gesto orientado a buscar la paz y promover la convivencia pacífica.
Rodríguez instó a considerar esta medida como un aporte para que la república “continúe su vida pacífica y en búsqueda de la prosperidad”, aunque no detalló la cantidad exacta de liberados ni los nombres de los beneficiados. Organizaciones de derechos humanos estiman que más de 800 personas están encarceladas o perseguidas por razones políticas en Venezuela, y han reclamado la extensión de la amnistía a todos los detenidos.
En ese sentido, Foro Penal, una organización dedicada a la defensa de los derechos humanos, sostuvo que una amnistía general para presos políticos sería un gesto clave para la unificación social, aunque subrayó la importancia de que no se garantice impunidad por crímenes de lesa humanidad. Su director, Alfredo Romero, expresó estas demandas públicamente en redes sociales.
La Plataforma Unitaria Democrática, principal coalición opositora venezolana, también pidió que la liberación vaya acompañada del cese de la represión y el desarme de grupos irregulares que, según su comunicado, amenazan la convivencia ciudadana.
Por su parte, Trump aseguró que el régimen chavista está procediendo al cierre de un centro de torturas en Caracas, en una aparente alusión al complejo conocido como El Helicoide, aunque no lo mencionó explícitamente. El mandatario señaló que este cambio forma parte de una serie de transformaciones tras la caída de Maduro.
Este conjunto de hechos —inversiones millonarias, liberaciones de detenidos y cambios en la gestión del país petrolero— se da en un momento de fuerte tensión e incertidumbre política en Venezuela, y marca un nuevo capítulo en las relaciones entre Caracas y Washington.







