La decisión se produjo luego de una serie de resultados adversos y de la eliminación en la Copa Sudamericana. Walter Perazzo asumirá de manera interina.
San Lorenzo atraviesa un nuevo cambio en su conducción futbolística. Gustavo Álvarez presentó este domingo su renuncia como director técnico del primer equipo, poniendo fin a un ciclo que se extendió por apenas tres meses y que estuvo marcado por la irregularidad deportiva y la eliminación en la Copa Sudamericana.
La salida del entrenador se produjo en medio de un contexto de creciente cuestionamiento por parte de los hinchas y tras una campaña que no logró cumplir con las expectativas generadas a su llegada al club de Boedo.
Álvarez había asumido el cargo en marzo de este año con el objetivo de encauzar el rumbo futbolístico del equipo y recuperar protagonismo tanto en el ámbito local como internacional. Sin embargo, los resultados no acompañaron y el equipo nunca consiguió consolidar una identidad de juego que le permitiera sostener una recuperación.
Uno de los golpes más duros de su gestión fue la eliminación de San Lorenzo en la Copa Sudamericana, un resultado que profundizó el malestar entre los simpatizantes y aceleró el desgaste de su ciclo. Semanas atrás, el propio entrenador había reconocido públicamente el pobre desempeño del equipo en el certamen continental y había dejado abierta la posibilidad de una salida al afirmar que su continuidad no dependía exclusivamente de su voluntad.
Perazzo toma el mando de manera interina
Tras confirmarse la renuncia, la dirigencia se movió rápidamente para garantizar la continuidad de los trabajos del plantel profesional. Walter Perazzo quedó al frente del equipo de manera interina y dirigió el primer entrenamiento mientras las autoridades avanzan en la búsqueda de un nuevo entrenador.
El exdelantero tendrá la responsabilidad de conducir al plantel durante la transición, en un momento complejo para la institución, que busca reacomodarse tanto en el plano deportivo como en el institucional.
Un nuevo desafío para la dirigencia
La salida de Álvarez obliga a la dirigencia azulgrana a acelerar la elección de un reemplazante en un semestre que será clave para las aspiraciones del club. La comisión directiva pretende encontrar un entrenador capaz de devolverle competitividad al equipo y recuperar la confianza de los hinchas.
Mientras tanto, San Lorenzo intentará enfocarse en los próximos compromisos con la conducción provisoria de Perazzo, a la espera de definiciones sobre quién será el encargado de encabezar el próximo proyecto futbolístico del Ciclón.







