Soledad, expareja de Claudio Barrelier y propietaria del Ford Ka que habría sido utilizado para trasladar los restos de Agostina Vega, reveló detalles de las horas previas a la detención del principal acusado por el femicidio que conmociona a Córdoba.
La investigación por el femicidio de Agostina Vega continúa sumando testimonios clave para reconstruir los movimientos de Claudio Barrelier, el único detenido por el crimen. Este martes, Soledad, propietaria del Ford Ka negro señalado por los investigadores como el vehículo utilizado para trasladar los restos de la adolescente, rompió el silencio y relató cómo terminó prestándole el automóvil al acusado.
La mujer contó que mantuvo una relación sentimental con Barrelier durante aproximadamente tres o cuatro meses, aunque al momento de los hechos ya estaban distanciados y llevaban varios días sin contacto. Según explicó, el hombre comenzó a insistirle durante el fin de semana para que le prestara el vehículo, argumentando que necesitaba trasladar pertenencias y realizar algunos trámites personales.
Finalmente, el lunes al mediodía accedió a entregarle el auto. Sin embargo, poco después comenzó a experimentar una sensación de inquietud que hoy recuerda con claridad.
“Fue tanto que me insistió que terminé prestándoselo”, relató. Según su testimonio, apenas unos minutos después comenzó a escribirle porque necesitaba utilizar el vehículo para una obra en su vivienda. Cuando Barrelier dejó de responder sus mensajes, la preocupación creció.
“Tenía miedo de que me robara el auto. No sé por qué, nunca había sentido eso, pero tenía una sensación en el estómago”, recordó la mujer.
Un vehículo clave en la investigación
De acuerdo con la investigación judicial, Barrelier utilizó el Ford Ka durante aproximadamente una hora y media. Los fiscales sostienen que en ese lapso se habría trasladado hasta un descampado de barrio Ampliación Ferreyra, donde posteriormente fueron encontrados restos de Agostina Vega. Registros de cámaras de seguridad y análisis de geolocalización permitieron reconstruir parte del recorrido realizado por el vehículo.
La declaración de Soledad adquiere relevancia porque aporta detalles sobre el comportamiento del acusado en las horas posteriores al crimen y refuerza una de las principales hipótesis de la causa respecto al traslado y ocultamiento del cuerpo de la joven.
“No noté nada extraño”
La mujer aseguró que cuando Barrelier devolvió el automóvil no observó elementos que llamaran su atención. Según explicó, regresó a su domicilio, dejó una mochila con ropa y luego ambos fueron a comprar materiales para una obra antes de que él se quedara descansando.
“Lo único que noté fue que estaba aspirado, pero podía ser algo normal”, indicó. También afirmó que no percibió olores extraños, manchas ni señales evidentes que hicieran sospechar lo ocurrido.
Asimismo, aclaró que el lavado posterior del vehículo fue una actividad habitual realizada por su hijo y que no respondió a ningún pedido especial de Barrelier.
La causa sigue avanzando
Mientras continúan los allanamientos y las pericias sobre el vehículo, la Justicia busca determinar con precisión cada uno de los movimientos realizados por Barrelier antes y después del crimen. El Ford Ka permanece como una pieza central en el expediente, ya que los investigadores consideran que fue utilizado para trasladar los restos de Agostina desde la vivienda donde habría ocurrido el asesinato hasta el lugar donde finalmente fueron hallados.
La declaración de la dueña del automóvil se suma a una serie de testimonios y pruebas que buscan esclarecer uno de los casos más conmocionantes de los últimos meses en Córdoba, mientras la fiscalía avanza en la reconstrucción completa de los hechos y en la recolección de evidencia contra el único acusado.







