Municipio implementará un plan de contingencia insuficiente mientras los barrios comienzan a acumular minibasurales
La capital chaqueña se encuentra al borde de una crisis sanitaria sin precedentes debido a la suspensión de servicios de recolección de residuos por parte de la empresa Santa Elena. Esta decisión, calificada como «unilateral» por el municipio, ha dejado a la ciudad en lo que algunos describen como un «limbo sanitario».
La empresa Santa Elena ha decidido restringir sus servicios debido a una deuda acumulada de aproximadamente 600 millones de pesos por parte del municipio. Esta deuda, que incluye montos heredados de la gestión anterior, ha llevado a la empresa a anunciar que cesará completamente sus operaciones el 31 de julio.
La situación afecta directamente a unos 70 trabajadores de Santa Elena, quienes se enfrentan a un futuro incierto. La empresa ha comunicado que no cuenta con fondos para abonar las indemnizaciones, lo que ha llevado a los empleados a paralizar sus labores en protesta.
Frente a esta crisis, el municipio de Resistencia ha anunciado un plan de contingencia que incluye el uso de camiones propios para la recolección de residuos. Sin embargo, está en duda la capacidad del municipio para manejar eficientemente la situación, dado que la flota con la que cuenta, actualmente compuesta de 15 unidades, parece ser insuficiente para cubrir toda la ciudad.
Mientras tanto, ya se reportan consecuencias visibles de esta crisis en las calles de Resistencia. Vecinos denuncian la aparición de minibasurales a cielo abierto en diferentes esquinas y avenidas, lo que aumenta la preocupación por posibles problemas de salud pública.
La situación se complica aún más debido a la falta de una solución a largo plazo. Aunque se ha discutido la posibilidad de que el municipio absorba a los trabajadores de Santa Elena, hasta el momento no se ha llegado a un acuerdo. Además, un proyecto de ordenanza para obtener un crédito destinado a la adquisición de equipamiento, incluyendo camiones recolectores, aún no ha sido aprobado por el Concejo Deliberante.
Este conflicto llega en un momento particularmente delicado para la imagen de la ciudad, ya que Resistencia acaba de ser sede de un evento multitudinario como fue la Bienal 2024. La acumulación de basura en las calles ha dejado una impresión negativa en los visitantes, lo que podría tener repercusiones en el turismo y la economía local.
Mientras tanto, ciudadanos y autoridades esperan una resolución rápida a esta crisis. La urgencia de encontrar una solución definitiva se hace cada vez más evidente, ya que la salud pública y la calidad de vida de los residentes de Resistencia están en juego. El desafío para las autoridades municipales es claro: deben actuar con celeridad para evitar que la capital chaqueña se convierta en un gran basural urbano.







