La Comisión Europea anunció este lunes que el acuerdo comercial entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur comenzará a aplicarse de forma provisional a partir del 1° de mayo de 2026, marcando un paso histórico en la relación económica entre ambos bloques tras más de 25 años de negociación.
El pacto —orientado a eliminar aranceles y facilitar el comercio de bienes y servicios entre la UE y los países del Mercosur (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay)— será implementado parcialmente mientras continúa el proceso formal de ratificación en Europa. La aplicación provisional incluirá principalmente las disposiciones comerciales, como la reducción de aranceles en sectores clave.
Este avance se produce luego de que los países sudamericanos completaran en gran parte sus procesos internos de ratificación del acuerdo, permitiendo que la UE pueda activar el mecanismo temporal en los ámbitos de su competencia exclusiva.
No obstante, el pacto todavía no cuenta con la aprobación final del Parlamento Europeo, que continúa su revisión jurídica. Para que entre en vigor de manera definitiva, debe completarse el procedimiento de ratificación interna en todos los Estados miembros de la UE, así como la aprobación legislativa de ambos bloques.
La entrada en aplicación provisional constituye un avance significativo para potenciar el comercio entre Europa y Sudamérica, favoreciendo, en teoría, el acceso a mercados más amplios para productos industriales y agrícolas de ambos lados, aunque la iniciativa ha generado debates y resistencias en distintos sectores económicos.
En Argentina y otros países del Mercosur, el anuncio fue recibido con expectativas sobre las oportunidades que podría abrir en exportaciones e inversiones, aunque también con atención a las implicancias para sectores sensibles como el agroalimentario.
Este hito se suma a los esfuerzos globales de la UE por reforzar sus lazos comerciales y diversificar sus socios económicos en un contexto de cambios geopolíticos y económicos internacionales.







