Los activos financieros argentinos iniciaron la semana con una nueva señal positiva para el mercado: los bonos soberanos en dólares registraron subas y el riesgo país volvió a ubicarse por debajo de los 500 puntos básicos, un nivel que no se observaba de manera sostenida desde 2018.
Según datos del mercado, los títulos públicos avanzaron cerca de 0,2% durante la jornada y acumulan una mejora aproximada del 3% en lo que va de mayo. En paralelo, el indicador EMBI+ elaborado por JP Morgan descendió hasta los 498 puntos básicos, con una baja de 15 unidades respecto del cierre previo.
El movimiento se dio en un contexto internacional favorable para los mercados emergentes y con Wall Street operando cerca de máximos históricos. El índice S&P 500 alcanzó nuevos récords, mientras el Nasdaq se mantuvo por encima de los 26.000 puntos.
En el plano local, el índice S&P Merval también mostró una tendencia positiva, con una suba cercana al 0,4% en pesos, acompañando el mejor clima financiero para los activos argentinos.
Mejora en la percepción financiera
La caída del riesgo país refleja una mejora en la percepción de los inversores sobre la capacidad de pago de la Argentina y sobre la estabilidad macroeconómica de corto plazo. El indicador mide la diferencia entre el rendimiento de los bonos argentinos y los bonos del Tesoro de Estados Unidos, considerados los activos más seguros del mundo.
Analistas del mercado atribuyen la mejora reciente a varios factores: la desaceleración de la inflación, el ordenamiento fiscal impulsado por el Gobierno nacional, la acumulación de reservas y una mayor confianza tras la mejora en la calificación de la deuda argentina por parte de Fitch Ratings.
La reducción del riesgo país también abre la posibilidad de que provincias y empresas vuelvan a acceder al financiamiento internacional a tasas más competitivas. En los últimos meses, distritos como la Ciudad de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe concretaron colocaciones de deuda en el exterior con rendimientos de un dígito en dólares.
Expectativas del mercado
Los operadores financieros consideran que perforar de manera sostenida el umbral de los 500 puntos puede convertirse en una señal clave para consolidar el regreso de la Argentina a los mercados internacionales de crédito. Algunos informes privados sostienen que, si el indicador se aproxima a los 400 puntos básicos, el país podría recuperar condiciones de financiamiento mucho más favorables.
No obstante, persisten desafíos estructurales. Entre ellos aparecen la necesidad de fortalecer las reservas del Banco Central, afrontar los próximos vencimientos de deuda y sostener la desaceleración inflacionaria en un año todavía marcado por tensiones económicas.
En ese escenario, el mercado seguirá de cerca la evolución de las cuentas fiscales, la dinámica cambiaria y la llegada de inversiones vinculadas al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), especialmente en sectores como energía y minería.







