Nueva carta, nuevo mensaje político. Desde prisión, Marcela Acuña denunció una supuesta puesta en escena judicial y mediática en la causa por el crimen de Cecilia Strzyzowski, donde está imputada junto a Emerenciano Sena. Habla de una «logística de tortura y montaje».
Apunta contra fiscales y funcionarios. Acuña cargó contra Jorge Cáceres Olivera y Jorge Gómez, señalando que se construyó una narrativa para criminalizar su militancia social. «Disfrazados de criterios, imponen testigos y teorías del poder», escribió.
Incluso mencionó la escultura retirada. Dijo que fue parte de una estrategia de propaganda y que en la «ciudad de las esculturas» se violaron normas municipales para desacreditar su espacio político.
Cerró con una frase contundente: “Somos rehenes de una revancha oligárquica que nunca tendrá piedad con dirigentes como Emerenciano”. La firmó: “Con la ternura de siempre, Marcela”.







